INFORME ESPECIAL DE AUDITORÍA CIUDADANA COMPARATIVA * AUTOPISTAS DEL CAFÉ (1997–2026) * APP VÍAS BICENTENARIO (2019) * IP CONEXIÓN CENTRO (2024–2026)
Montañas del Territorio Burila, cuenca del Río Tatayamba, julio 23 de 2026
Oficio
2026-80
INFORME ESPECIAL DE
AUDITORÍA CIUDADANA COMPARATIVA [1]
AUTOPISTAS DEL CAFÉ
(1997–2026)
APP VÍAS BICENTENARIO
(2019)
IP CONEXIÓN CENTRO
(2024–2025)
I.
PRESENTACIÓN
"Treinta años de
peajes merecen treinta años de transparencia"
Durante casi tres décadas, el corredor vial La
Paila – Armenia – Pereira – Manizales ha sido uno de los ejes logísticos
más importantes del país. Su ubicación estratégica dentro del corredor
Bogotá–Buenaventura y su papel como articulador de los departamentos de Valle
del Cauca, Quindío, Risaralda y Caldas han convertido a esta infraestructura en
un activo de enorme valor económico y social.
Desde 1997, el corredor ha sido administrado
mediante el Contrato de Concesión No. 0113, aunque la carretera no cumple con
las especificaciones de autopista ha sido conocido como Autopistas del Café,
cuya financiación ha descansado fundamentalmente en el recaudo de peajes
pagados por millones de usuarios durante 29 años.
Al aproximarse el vencimiento de esta
concesión, surgieron dos iniciativas que buscaban prolongar el esquema
concesional:
- la APP Vías Bicentenario, presentada en 2019; y
- la Iniciativa Privada IP Conexión Centro, estructurada
posteriormente por Odinsa y Macquarie y evaluada por la Agencia Nacional
de Infraestructura (ANI).
Ambos proyectos plantearon importantes
inversiones para ampliar, rehabilitar y operar el corredor durante un nuevo
período concesional. Sin embargo, el análisis de la información disponible
evidencia diferencias sustanciales en sus alcances técnicos, sus estructuras
financieras y el nivel de información pública suministrada.
Mientras la APP Bicentenario publicó un
modelo financiero relativamente detallado —incluyendo inversión, estructura de
capital, escenarios de ingresos y tasas internas de retorno—, la documentación
pública de la IP Conexión Centro no permite conocer con el mismo nivel de
detalle aspectos esenciales como el CAPEX desagregado, el OPEX, el Valor
Presente Neto (VPN), la Tasa Interna de Retorno (TIR), el costo promedio
ponderado del capital (WACC), el flujo de caja del proyecto ni la rentabilidad
esperada para el inversionista.
A ello se suma un hecho especialmente
relevante: la información analizada muestra que el valor global del proyecto
pasó de aproximadamente $1,697 billones en la APP Bicentenario a $5,18
billones en la IP Conexión Centro, mientras que la presentación pública de
la ANI identifica nuevas obras por aproximadamente $481.000 millones,
sin que en dicha presentación se exponga el detalle técnico y financiero que
explique integralmente ese incremento.
Es decir que el valor de las inversiones es de apenas $2.178 Billones
y no de $7 Billones como se desinformó tan pronto se conoció su
rechazo.
Paralelamente, el modelo de recaudos
proyectado para los siete peajes existentes permite estimar ingresos brutos
cercanos a $40,98 billones durante treinta años, lo que pone de
manifiesto la magnitud económica de la decisión pública que implica una
eventual nueva concesión.
En este contexto, la Veeduría Ciudadana
considera indispensable realizar una auditoría financiera comparativa
independiente que permita responder preguntas fundamentales para el interés
general:
- ¿Qué diferencias existen entre la APP Bicentenario y la IP Conexión
Centro?
- ¿Cuál es el costo real de las obras propuestas?
- ¿Cómo se distribuyen las inversiones entre los departamentos?
- ¿Cuál es la relación entre los recaudos proyectados y las
inversiones ofrecidas?
- ¿Qué riesgos asumen el Estado, los usuarios y el concesionario?
- ¿Qué nivel de rentabilidad podría obtener el inversionista?
- ¿Fue suficiente la información puesta a disposición de la
ciudadanía para ejercer un control social informado?
Este informe no pretende sustituir las
funciones de la Contraloría General de la República, de la Procuraduría General
de la Nación ni de la Agencia Nacional de Infraestructura. Su propósito es
contribuir al debate público mediante un análisis técnico, documental y
comparativo, elaborado desde el ejercicio legítimo del control ciudadano
consagrado en la Constitución Política y desarrollado por la Ley 850 de 2003
sobre veedurías ciudadanas.
En consecuencia, este documento parte de un
principio metodológico esencial:
Toda conclusión se
fundamentará en documentos oficiales, información financiera disponible,
contratos, presentaciones institucionales, respuestas a derechos de petición y
demás evidencia verificable. Cuando se formulen inferencias o estimaciones
derivadas de modelos financieros, estas serán expresamente identificadas como
tales y diferenciadas de los hechos documentados.
Solo mediante un ejercicio riguroso de
transparencia será posible garantizar que las decisiones sobre el futuro de uno
de los corredores estratégicos del país respondan efectivamente al interés
general y a la mejor utilización de los recursos provenientes de los usuarios
que, durante décadas, han financiado esta infraestructura mediante el pago de
peajes.
OBJETIVO GENERAL
Realizar una auditoría financiera, técnica,
contractual y comparativa entre el Contrato de Concesión No. 0113 de Autopistas
del Café, la APP Vías Bicentenario (2019) y la IP Conexión Centro (2024–2025),
con el propósito de evaluar la razonabilidad de sus inversiones, la
transparencia de sus modelos financieros, la distribución territorial de sus
beneficios, la relación entre recaudos e inversiones, la asignación de riesgos
y el nivel de información disponible para el ejercicio del control ciudadano.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
- Comparar los alcances físicos de los tres modelos concesionales.
- Analizar la evolución histórica de los recaudos por peajes entre
1997 y 2026.
- Estimar los recaudos proyectados para el período 2027–2056 a partir
del modelo de ingresos analizado.
- Comparar el CAPEX y el OPEX de las diferentes propuestas.
- Evaluar la distribución territorial de las inversiones entre Valle
del Cauca, Quindío, Risaralda y Caldas.
- Analizar la estructura de financiación propuesta en cada proyecto.
- Comparar los indicadores financieros publicados, incluyendo TIR,
VPN y WACC, cuando estos se encuentren disponibles.
- Examinar la proporcionalidad entre las inversiones ofrecidas y los
recaudos proyectados.
- Identificar vacíos de información que limiten el ejercicio del
control ciudadano.
- Formular recomendaciones orientadas a fortalecer la transparencia y
la rendición de cuentas en futuros procesos concesionales.
II.
METODOLOGÍA
1. Objetivo de la
auditoría
La presente auditoría ciudadana tiene como
propósito determinar si existe una relación razonable entre:
- las inversiones propuestas,
- los recaudos proyectados,
- los riesgos asumidos,
- las obras ofrecidas,
- y la rentabilidad esperada.
No pretende establecer responsabilidades
fiscales, disciplinarias o penales, función que corresponde a los organismos de
control. Su finalidad es facilitar el control ciudadano mediante un análisis
comparativo de la información pública disponible.
2. Fuentes analizadas
La auditoría se fundamentó exclusivamente en
información documental disponible, entre ella:
✓ Contrato de Concesión 0113.
✓ APP Vías Bicentenario.
✓ Presentación oficial de la ANI sobre IP
Conexión Centro.
✓ Resolución mediante la cual la ANI rechazó
la IP Conexión Centro.
✓ Estados financieros de Autopistas del
Café.
✓ Modelo de recaudos proyectados.
✓ Derechos de petición y respuestas
oficiales obtenidas por la Veeduría.
3. Variables
analizadas
Se compararon 42 variables, agrupadas
en ocho componentes.
|
Componente |
Variables |
|
Financiero |
12 |
|
Técnico |
9 |
|
Operativo |
5 |
|
Jurídico |
4 |
|
Territorial |
4 |
|
Riesgos |
3 |
|
Transparencia |
3 |
|
Participación ciudadana |
2 |
4. Sistema de
evaluación
Cada variable fue evaluada mediante un
sistema de semáforo.
🟢
Información suficiente.
🟡
Información parcial.
🔴
Información inexistente.
Esto permite identificar rápidamente dónde
existen mayores vacíos de información.
I.
LO QUE DESCUBRIÓ LA AUDITORÍA
FINANCIERA CIUDADANA
La Auditoría Financiera Ciudadana no se
limitó a revisar cifras económicas.
Su principal objetivo consistió en
reconstruir la historia técnica del Contrato de Concesión No. 0113 de 1997 para
establecer cómo evolucionó realmente el alcance del proyecto durante casi tres
décadas de ejecución. El Contrato 0113 y sus 28 otrosíes
Para ello se analizaron el contrato
original, sus contratos adicionales, los veintiocho otrosíes suscritos entre
1997 y 2023, las respuestas oficiales de la Agencia Nacional de Infraestructura
y la documentación técnica disponible.
El resultado permite llegar a una conclusión
contundente:
El contrato que
terminará en 2027 ya no corresponde al contrato que fue adjudicado en 1997.
Durante veintiséis años el proyecto fue
objeto de sucesivas modificaciones que alteraron su alcance físico, financiero
y funcional mediante suspensiones, reprogramaciones, sustituciones de obras,
incorporación de nuevas actividades y eliminación de obligaciones inicialmente
pactadas.
2.1. La primera gran
modificación: suspensión de la construcción
Apenas dos años después de firmado el
contrato, el Otrosí No. 2 suspendió parcialmente la etapa de
construcción y modificó la cláusula quinta del contrato.
El Otrosí No. 3 condicionó incluso la
utilización de los aportes estatales de 1999 al inicio efectivo de las obras,
dejando los recursos inmovilizados en el patrimonio autónomo hasta que se
reiniciara la construcción.
Esto evidencia que el cronograma
originalmente previsto no pudo ejecutarse conforme a lo planeado.
2.2. La renegociación
integral del año 2000
Con el Contrato Adicional No. 1
prácticamente se reestructuró el contrato.
Entre otras medidas:
- se reinició oficialmente la etapa de construcción;
- se modificó el plazo;
- se modificó el valor contractual;
- se introdujo la garantía de ingreso mínimo;
- se modificaron múltiples cláusulas esenciales del contrato;
- se redefinió la estructura económica de la concesión.
Esta fue probablemente la primera gran
reestructuración financiera del proyecto.
2.3. El proyecto
comenzó a construirse por fases
Entre 2005 y 2007 la mayoría de las
modificaciones ya no correspondieron al objeto original sino a contratos
adicionales para financiar obras específicas.
Se incorporaron, entre otras:
- continuación de la Variante Sur de Pereira;
- obras complementarias;
- segunda calzada Avenida del Ferrocarril;
- ajustes al plan de inversiones;
- modificación de la garantía de ingreso mínimo.
La auditoría encontró que el contrato pasó
progresivamente de un proyecto integral a un esquema de incorporación gradual
de obras mediante otrosíes.
2.4. Las grandes obras
que nunca llegaron a ejecutarse
Uno de los hallazgos más importantes aparece
en la explicación oficial de la ANI sobre los valores negativos del contrato.
La propia entidad reconoce que mediante el Otrosí
No. 7 quedaron condicionadas obras tan importantes como:
- el Túnel de Santa Rosa;
- el tercer carril Club de Tiro – Terminal;
- la segunda calzada Avenida del Ferrocarril;
- el tercer carril Romelia – Postrera;
- la solución vial Mandarino – Estadio;
- la rehabilitación La Paila – Calarcá.
Posteriormente, la ANI explica expresamente
que, al no ejecutarse el Túnel de Santa Rosa, dicha obligación fue
desafectada, lo que produjo un ajuste negativo en el valor contractual.
Este constituye uno de los hallazgos más
relevantes de toda la auditoría.
No solamente se adicionaron obras.
También desaparecieron obras estratégicas
originalmente contempladas.
2.5. La sustitución
progresiva de grandes inversiones por mantenimiento
A partir de 2017 el contrato comienza a
orientarse cada vez más hacia actividades de:
- operación;
- mantenimiento rutinario;
- mantenimiento periódico;
- iluminación;
- estabilización puntual de taludes;
- estudios y diseños.
Los Otrosíes 17 al 28 muestran claramente
ese cambio de orientación.
Cada vez aparecen menos obras estructurales
y más actividades propias de conservación de la infraestructura existente.
2.6. La desafectación
de infraestructura
Otro fenómeno poco conocido corresponde a la
eliminación física de tramos del contrato.
El Otrosí No. 19 desafectó
inicialmente 470 metros de la vía concesionada y posteriormente eliminó
otros 59 metros, sustituyéndolos por actividades de mantenimiento en
otros sectores.
Aunque estas longitudes parecen pequeñas,
representan un precedente muy importante:
la infraestructura concesionada dejó de ser
estática y comenzó a modificarse físicamente mediante sustituciones de alcance.
2.7. Obras que
permanecieron únicamente en estudios
Durante los últimos años de la concesión
aparecen numerosos estudios que no necesariamente culminaron en obras
ejecutadas.
Entre ellos:
- acceso a Aerocafé;
- segunda calzada Variante La Paz;
- acceso a Filandia;
- acceso a La Tebaida;
- acceso al corregimiento El Caimo;
- solución Km 29;
- múltiples estudios geotécnicos;
- estabilización de taludes;
- retornos;
- intersecciones.
La auditoría considera indispensable que la
ANI presente un balance definitivo que permita distinguir claramente cuáles
estudios se transformaron efectivamente en obras construidas y cuáles
permanecieron únicamente en fase de diseño.
2.8. Del contrato de
construcción al contrato de operación
Finalmente, la revisión cronológica
demuestra que el contrato evolucionó desde una concesión orientada
principalmente a construir infraestructura hacia una concesión centrada en
operar, mantener, conservar e intervenir puntualmente la red existente.
Ese cambio explica por qué, treinta años
después, el corredor continúa presentando vacíos tan importantes como:
- ausencia de dobles calzadas continuas;
- corredores metropolitanos incompletos;
- soluciones urbanas pendientes;
- terceros carriles inconclusos;
- variantes aún necesarias;
- intersecciones sin construir;
- accesos municipales insuficientes.
Conclusión del
capítulo
La principal conclusión de la Auditoría
Financiera Ciudadana es que la infraestructura que recibirá el Estado al
finalizar el Contrato 0113 no corresponde íntegramente a la infraestructura
originalmente concebida en 1997.
Durante casi tres décadas el proyecto fue
objeto de múltiples renegociaciones que incorporaron nuevas obras, suspendieron
otras, modificaron cronogramas, ajustaron esquemas financieros y, en algunos
casos, eliminaron o sustituyeron actuaciones inicialmente previstas.
Esta realidad explica
por qué el debate sobre la nueva concesión no puede limitarse a prolongar el
modelo existente. Antes de comprometer otros treinta años de peajes, el país
debe realizar un verdadero cierre técnico, financiero y patrimonial del Contrato
0113, identificando con absoluta precisión qué obras se ejecutaron, cuáles
fueron modificadas, cuáles fueron sustituidas y cuáles, sencillamente, nunca
llegaron a construirse.
III.
MATRIZ EJECUTIVA COMPARATIVA
Comparación general
|
Variable |
Contrato 0113 |
APP Bicentenario |
IP Conexión Centro |
|
Modelo financiero público |
🟡 |
🟢 |
🔴 |
|
CAPEX detallado |
🟡 |
🟢 |
🔴 |
|
OPEX detallado |
🟡 |
🟢 |
🔴 |
|
VPN publicado |
🔴 |
🟢 |
🔴 |
|
TIR publicada |
🔴 |
🟢 |
🔴 |
|
WACC publicado |
🔴 |
🟢 |
🔴 |
|
Flujo de caja |
🔴 |
🟢 |
🔴 |
|
Distribución del riesgo |
🟡 |
🟢 |
🟡 |
|
Distribución territorial inversiones |
🟡 |
🟢 |
🟡 |
|
Costos por obra |
🔴 |
🟡 |
🔴 |
|
Costos por puente |
🔴 |
🔴 |
🔴 |
|
Costos por intersección |
🔴 |
🔴 |
🔴 |
Resultado general
|
Proyecto |
Nivel de
transparencia |
|
APP Bicentenario |
84/100 |
|
Contrato 0113 |
58/100 |
|
IP Conexión Centro |
36/100 |
Nota metodológica:
estos puntajes no corresponden a una calificación oficial. Son un indicador
interno de la veeduría construido a partir de la disponibilidad documental de
las variables analizadas, con el único propósito de facilitar la comparación
entre proyectos.
IV.
LOS NÚMEROS DEL PROYECTO
Comparación financiera
|
Concepto |
Contrato 0113 |
APP Bicentenario |
IP Conexión Centro |
|
Plazo |
29 años |
30 años |
30 años |
|
Valor proyecto |
ND |
$1,697 billones |
$2,18 billones $5,18 billones |
|
Equity |
ND |
$198.752 millones |
No publicado |
|
Crédito |
ND |
$795.006 millones |
No publicado |
|
Recaudo proyectado |
$3,49 billones (1998–2026)* |
$3,09 billones |
$40,98 billones** |
|
Relación recaudo/inversión |
ND |
1,82 veces |
7,91 veces |
* Reconstrucción del recaudo acumulado
histórico con base en la información analizada.
** Estimación de la Veeduría a partir del
modelo de recaudos de los siete peajes existentes; no corresponde a una cifra
oficialmente publicada por la ANI.
EL DATO MÁS IMPORTANTE
¿Qué cambió realmente?
|
Concepto |
Valor |
|
Incremento del valor del proyecto |
$3,48 billones |
|
Nuevas obras anunciadas por ANI |
$481.000 millones |
|
Incremento explicado |
13,8 % |
|
Incremento cuya explicación detallada no aparece en la presentación
pública |
≈86 % |
Conclusión preliminar
1
La comparación documental muestra que el
valor anunciado de la IP Conexión Centro aumentó significativamente frente a la
APP Bicentenario. Sin embargo, la presentación pública consultada únicamente
identifica nuevas obras por aproximadamente $481.000 millones. En la
documentación analizada no se encontró un desglose financiero que explique
integralmente el incremento restante, por lo que resulta necesario que la ANI
publique el CAPEX desagregado, el modelo financiero y la justificación técnica
de esa variación para permitir un control ciudadano informado.
V.
AUDITORÍA COMPARATIVA DE LAS
INVERSIONES
¿Qué tan diferente era
realmente la IP Conexión Centro?
La principal justificación presentada para
estructurar una nueva concesión consistió en ampliar significativamente el
alcance de las obras respecto de proyectos anteriores. Sin embargo, la
comparación técnica entre la APP Vías Bicentenario y la IP Conexión Centro
evidencia que una parte importante de las actuaciones ya se encontraba prevista
desde 2019.
Cuadro 5.1 Comparación
de infraestructura
|
Variable |
APP Bicentenario |
IP Conexión Centro |
|
Longitud del corredor |
66,35 km |
68,9 km (alcance inicial) 76,7 km (alcance ajustado) |
|
Segunda calzada |
Sí |
Sí |
|
Variante Calarcá |
Sí |
Sí (5,8 km) |
|
Intersecciones |
Varias |
16 (inicial) / 19 (ajustada) |
|
Rehabilitación y mantenimiento |
Sí |
206 km |
|
Ciclorrutas |
No identificadas expresamente |
50–54 km |
|
Mejoramiento de bermas |
Sí |
5–10 km |
|
Recursos regionales adicionales |
No |
$165.000 millones |
|
Pasos nacionales |
No identificados |
5 |
Fuente:
APP Vías Bicentenario e IP Conexión Centro.
Hallazgo No. 1
Alta similitud entre
los componentes estructurales de ambos proyectos
El análisis comparativo muestra que ambos
proyectos comparten los elementos estructurales principales:
o
ampliación a segunda calzada;
o
variante de Calarcá;
o
rehabilitación del corredor;
o
operación y mantenimiento;
o
modernización de intersecciones.
La IP Conexión Centro incorpora componentes
adicionales (ciclorrutas, conectores, pasos nacionales y recursos regionales),
pero la documentación pública consultada no contiene un presupuesto desagregado
que permita cuantificar el costo individual de cada nueva actuación.
Riesgo identificado
Sin un presupuesto detallado por unidad
funcional resulta imposible para la ciudadanía verificar si el incremento del
valor del proyecto guarda proporción con las nuevas obras incorporadas.
Conclusión preliminar
No. 2
La información pública
disponible no permite establecer una relación directa entre cada nueva obra
anunciada y el incremento global del valor del proyecto.
VI.
AUDITORÍA DEL COSTO DEL
PROYECTO
Evolución del valor
estimado
|
Proyecto |
Valor |
|
APP Bicentenario |
$1,697 billones |
|
IP Conexión Centro |
$5,18 billones |
Incremento: $3,483 billones
equivalente a 205 %
Obras adicionales
identificadas
La presentación pública de la ANI identifica
nuevas inversiones aproximadas por:
|
Concepto |
Valor |
|
Caldas |
$217.000 millones |
|
Risaralda |
$149.000 millones |
|
Recursos regionales |
$115.000 millones |
|
Total |
$481.000 millones |
Hallazgo No. 2
El incremento del
valor del proyecto no puede verificarse con la información pública disponible
Comparando ambos proyectos se observa un
incremento cercano a $3,48 billones.
Sin embargo, la documentación pública
consultada únicamente identifica nuevas actuaciones por aproximadamente $481.000
millones.
Lo anterior evidencia que la información
disponible resulta insuficiente para reconstruir técnicamente el origen del
incremento.
Riesgo
La falta de desagregación presupuestal
limita el ejercicio del control ciudadano y dificulta verificar la
razonabilidad financiera del proyecto.
Conclusión preliminar
No. 3
La ANI debería publicar el presupuesto
completo por unidades funcionales, estructuras, puentes, intersecciones y demás
componentes del proyecto para permitir la trazabilidad del incremento del valor
estimado.
VII.
AUDITORÍA DE LOS RECAUDOS
El verdadero activo
del proyecto
La infraestructura constituye el activo
físico.
Los peajes constituyen el activo financiero.
Por ello, el análisis de cualquier concesión
debe comenzar por responder una pregunta esencial:
¿Cuánto dinero
producirán los peajes durante toda la concesión?
Recaudos proyectados
|
Concepto |
Valor |
|
Horizonte analizado |
30 años |
|
Peajes |
7 |
|
Recaudo proyectado |
$40,98 billones |
|
Recaudo promedio anual |
$1,366 billones |
Comparación
|
Proyecto |
Recaudo esperado |
|
APP Bicentenario |
$3,09 billones |
|
IP Conexión Centro |
$40,98 billones* |
* Estimación derivada del modelo de recaudos
de los siete peajes analizado por la Veeduría.
Hallazgo No. 3
Los ingresos
potenciales de la IP superan ampliamente la inversión anunciada
Bajo el escenario de recaudos proyectados,
el flujo bruto estimado equivale aproximadamente a ocho veces el valor del
proyecto anunciado.
Ello no representa la utilidad del
concesionario, ya que de dichos ingresos deben descontarse los costos de
operación, mantenimiento, financiación, impuestos y demás obligaciones
contractuales. No obstante, evidencia la necesidad de conocer el modelo financiero
completo para evaluar la razonabilidad de la remuneración privada.
Riesgo
Sin la publicación del flujo financiero
completo no es posible verificar:
- la recuperación efectiva de la inversión;
- la tasa esperada de retorno;
- la distribución de los ingresos entre costos, deuda y utilidad;
- la razonabilidad económica del proyecto.
Conclusión preliminar
No. 4
El recaudo proyectado constituye la
principal fuente de remuneración de la concesión. En consecuencia, la
transparencia del modelo financiero es un requisito indispensable para el
control ciudadano.
VIII.
AUDITORÍA DE LA TRANSPARENCIA
FINANCIERA
Información disponible
|
Variable |
APP |
IP |
|
CAPEX |
✔ |
✘ |
|
OPEX |
✔ |
✘ |
|
Flujo financiero |
✔ |
✘ |
|
VPN |
✔ |
✘ |
|
TIR |
✔ |
✘ |
|
WACC |
✔ |
✘ |
|
Flujo del accionista |
✔ |
✘ |
|
Sensibilidad financiera |
✔ |
✘ |
Hallazgo No. 4
Diferencia
significativa en el nivel de información financiera disponible
La APP Bicentenario permitió conocer
indicadores financieros fundamentales para evaluar la conveniencia económica
del proyecto.
En contraste, para la IP Conexión Centro no
se identificó en la documentación pública analizada información equivalente
sobre VPN, WACC, flujo de caja, estructura de capital y rentabilidad esperada.
Conclusión preliminar
No. 5
La ausencia de estos indicadores limita la
posibilidad de que la ciudadanía, la academia y los organismos de control
realicen una evaluación independiente de la sostenibilidad financiera y de la
proporcionalidad entre las inversiones propuestas y la remuneración esperada
del concesionario.
IX.
AUDITORÍA DEL MODELO ECONÓMICO
DEL NEGOCIO
¿Qué estaba comprando
realmente el inversionista?
Una concesión vial no constituye únicamente
un contrato de construcción de obras públicas. Desde la perspectiva financiera
representa la adquisición del derecho a percibir durante varias décadas un
flujo de ingresos futuros proveniente del recaudo de peajes.
En consecuencia, el principal activo
económico de una concesión no es la carretera ni los puentes, sino la capacidad
del corredor para generar flujos de caja estables y crecientes durante la
vigencia del contrato.
Bajo esa lógica, la evaluación financiera
debe concentrarse en cuatro variables fundamentales:
- ingresos futuros;
- inversión requerida;
- riesgos asumidos;
- rentabilidad esperada.
Cuadro 9.1 Modelo
económico simplificado
|
Variable |
APP Bicentenario |
IP Conexión Centro |
|
Horizonte |
30 años |
30 años |
|
Fuente principal de ingresos |
Peajes |
Peajes |
|
Número de peajes |
2 principales |
7 existentes |
|
Flujo de recaudo publicado |
Sí |
No |
|
Modelo financiero público |
Sí |
No |
|
Flujo estimado de recaudos |
$3,09 billones |
$40,98 billones* |
* Estimación de la Veeduría basada en el
modelo de recaudos analizado.
Hallazgo No. 5
El valor económico del
negocio depende del flujo futuro de peajes, no únicamente del costo de las
obras
Mientras la discusión pública se concentró
en el valor de las inversiones anunciadas, el principal activo económico del
proyecto corresponde al flujo de ingresos que producirían los siete peajes
durante los siguientes treinta años.
Desde una perspectiva financiera, el
análisis del recaudo esperado resulta tan importante como el análisis del
CAPEX, pues ambos determinan la rentabilidad del proyecto.
Riesgo identificado
La ausencia del modelo financiero completo
impide establecer:
- el período real de recuperación de la inversión;
- la tasa de retorno esperada;
- la participación relativa de los costos operativos y financieros;
- la utilidad proyectada para los inversionistas.
Conclusión preliminar
No. 6
La evaluación de una concesión no puede
limitarse al monto de la inversión anunciada. Debe incorporar necesariamente el
análisis del flujo de ingresos que financia esa inversión.
X.
AUDITORÍA DE LA DISTRIBUCIÓN
TERRITORIAL DE BENEFICIOS
¿Quién paga y quién
recibe?
Uno de los principios fundamentales de la
evaluación de infraestructura pública consiste en verificar la correspondencia
entre el origen de los recursos y la distribución territorial de las
inversiones.
En una concesión financiada mediante peajes,
resulta pertinente analizar si los territorios que más aportan al recaudo
reciben una participación proporcional en las inversiones.
Cuadro 10.1
Distribución de inversiones identificadas
|
Departamento |
Inversiones identificadas |
|
Caldas |
$217.000 millones |
|
Risaralda |
$149.000 millones |
|
Fondo regional |
$115.000 millones |
|
Quindío |
No discriminado en la presentación |
|
Valle del Cauca |
No discriminado en la presentación |
Hallazgo No. 6
La información pública
disponible no permite verificar la distribución territorial completa de la
inversión
Aunque la presentación de la ANI identifica
recursos adicionales para algunos departamentos, no presenta un presupuesto
consolidado que permita conocer el valor de las inversiones por departamento ni
compararlo con el origen territorial de los recaudos.
Riesgo identificado
Sin información territorial desagregada
resulta imposible evaluar criterios de equidad regional y eficiencia
distributiva.
Conclusión preliminar
No. 7
La ANI debería publicar una matriz de
inversiones por departamento, municipio y unidad funcional para facilitar la
evaluación de la distribución territorial de los beneficios del proyecto.
XI.
AUDITORÍA DE RIESGOS
El verdadero valor de
una concesión no depende únicamente del dinero que recauda, sino de los riesgos
que asume.
En cualquier asociación público-privada los
inversionistas exigen una rentabilidad proporcional al nivel de riesgo que
aceptan.
Por ello, una auditoría financiera debe
identificar qué riesgos permanecen en cabeza del Estado y cuáles son
efectivamente transferidos al concesionario.
Cuadro 11.1 Riesgos
principales
|
Riesgo |
Contrato 0113 |
APP Bicentenario |
IP Conexión Centro |
|
Construcción |
Compartido |
Privado |
Información pública insuficiente |
|
Demanda |
Compartido |
Privado |
Información pública insuficiente |
|
Predial |
Compartido |
Compartido |
Información pública insuficiente |
|
Ambiental |
Compartido |
Compartido |
Información pública insuficiente |
|
Financiero |
Privado |
Privado |
Información pública insuficiente |
|
Geológico |
Compartido |
Compartido |
Información pública insuficiente |
|
Sísmico |
Compartido |
Compartido |
Información pública insuficiente |
Nota metodológica:
esta matriz refleja únicamente la información identificada en la documentación
analizada. No sustituye la matriz oficial de asignación de riesgos de cada
contrato.
Hallazgo No. 7
La documentación
pública consultada no permite reconstruir completamente la distribución de
riesgos de la IP Conexión Centro
La asignación de riesgos constituye un
elemento esencial para determinar la rentabilidad esperada de una APP. Sin
embargo, la documentación pública disponible no permite verificar con el mismo
nivel de detalle observado en la APP Bicentenario la distribución de dichos
riesgos.
Conclusión preliminar
No. 8
La publicación integral de la matriz de
riesgos facilitaría la evaluación de la proporcionalidad entre el riesgo
efectivamente asumido por el concesionario y la remuneración esperada.
XII.
AUDITORÍA DEL INTERÉS
ECONÓMICO DEL ORIGINADOR
¿Cuál era la lógica
financiera de Odinsa y Macquarie?
Toda iniciativa privada busca generar una
rentabilidad adecuada para sus inversionistas. Ello es legítimo y constituye la
esencia de este tipo de proyectos. Por tanto, el objetivo de esta auditoría no
es cuestionar la existencia de una expectativa de beneficio económico, sino
evaluar si la información pública disponible permite comprender cómo se
construía esa expectativa y si existían elementos suficientes para valorar su
razonabilidad.
Con base en la información analizada pueden
identificarse los siguientes componentes del modelo de negocio:
- un corredor vial consolidado y con alta demanda;
- siete estaciones de peaje ya existentes y operativas;
- un horizonte concesional de treinta años;
- un importante flujo potencial de ingresos por recaudos;
- un programa de nuevas inversiones y rehabilitación del corredor.
No obstante, la ausencia del modelo
financiero integral de la IP impide determinar con precisión:
- la TIR objetivo de los accionistas;
- el VPN esperado;
- el costo promedio ponderado del capital (WACC);
- la estructura definitiva de deuda y patrimonio;
- el cronograma de recuperación de la inversión;
- la utilidad proyectada para los inversionistas.
Hallazgo No. 8
La información pública permite identificar
la lógica general del negocio —invertir para obtener una remuneración a partir
del flujo de peajes—, pero no permite cuantificar con precisión la
rentabilidad esperada por Odinsa y Macquarie, debido a la ausencia de los
principales indicadores financieros del proyecto.
Conclusión preliminar
No. 9
Desde la perspectiva del control ciudadano,
el debate no debe centrarse en si un inversionista obtiene utilidades —lo cual
es inherente a una concesión—, sino en verificar que dichas utilidades sean
proporcionales a la inversión realizada, a los riesgos efectivamente asumidos y
al valor agregado generado para los usuarios y el Estado. Esa evaluación
requiere información financiera completa y verificable, cuya publicación
fortalecería la transparencia del proceso.
XIII.
HALLAZGOS DE AUDITORÍA
Hallazgos Estratégicos
El análisis comparativo permitió identificar
los siguientes hallazgos preliminares.
Hallazgo No. 1
Incremento
significativo del valor del proyecto
Entre la APP Vías Bicentenario y la IP
Conexión Centro el valor estimado del proyecto pasó de aproximadamente $1,697
billones a $5,18 billones, lo que representa un incremento cercano
al 205 %.
Aunque la presentación pública de la ANI
identifica nuevas inversiones para algunos componentes del proyecto, la
documentación analizada no contiene el presupuesto detallado que permita
reconstruir integralmente el origen de dicho incremento.
Nivel de riesgo
🔴
Alto
Hallazgo No. 2
Ausencia del modelo
financiero completo
Mientras la APP Bicentenario incorporó
indicadores como TIR, VPN, estructura de capital y escenarios de ingresos, para
la IP Conexión Centro no se identificó información pública equivalente que
permita evaluar integralmente la sostenibilidad financiera del proyecto.
Nivel de riesgo
🔴
Alto
Hallazgo No. 3
Magnitud del flujo
económico esperado
La proyección de recaudos elaborada por la
Veeduría, utilizando el modelo de los siete peajes existentes, estima ingresos
brutos cercanos a $40,98 billones durante treinta años.
Esta cifra pone de manifiesto que el
principal activo económico del proyecto corresponde al flujo futuro de peajes y
no únicamente a la infraestructura física.
Nivel de riesgo
🟠
Medio
Hallazgo No. 4
Información
insuficiente para evaluar la rentabilidad
No fue posible verificar documentalmente:
- VPN
- WACC
- Flujo de caja
- Flujo del accionista
- Valor residual
- Período de recuperación
- Rentabilidad objetivo
En consecuencia, no puede determinarse si la
remuneración esperada guarda una relación proporcional con la inversión y los
riesgos asumidos.
Nivel de riesgo
🔴
Alto
Hallazgo No. 5
Imposibilidad de
verificar el costo unitario de las obras
No fue posible identificar presupuestos
desagregados para:
- puentes;
- viaductos;
- intersecciones;
- variantes;
- ciclorrutas;
- pasos nacionales.
Ello impide comparar la eficiencia del gasto
entre ambos proyectos.
Nivel de riesgo
🟠
Medio
Hallazgo No. 6
Información
territorial insuficiente
La información pública no permite conocer
con precisión:
- cuánto se invertiría en cada departamento;
- cuánto se invertiría por municipio;
- cuánto costaría cada unidad funcional.
Ello limita la evaluación de equidad
territorial.
Nivel de riesgo
🟡
Moderado
Hallazgo No. 7
Alta dependencia de
los peajes existentes
La estructura económica del proyecto se
apoya principalmente en siete estaciones de peaje que ya se encontraban en
operación.
Desde la perspectiva financiera, ello reduce
parte de la incertidumbre asociada a la generación inicial de ingresos, aunque
la demanda futura continúa sujeta a factores económicos, regulatorios y de
movilidad.
Nivel de riesgo
🟡
Moderado
Hallazgo No. 8
Transparencia
documental desigual
La comparación evidencia diferencias
importantes en la cantidad y profundidad de la información financiera
disponible entre la APP Bicentenario y la IP Conexión Centro.
Esta situación dificulta efectuar
comparaciones homogéneas sobre costos, riesgos y rentabilidad.
Nivel de riesgo
🟠
Medio
Hallazgo No. 9
El análisis económico
no puede limitarse al valor de la inversión
El verdadero valor financiero de una
concesión depende de la combinación entre:
- inversión;
- plazo;
- riesgos;
- recaudos;
- costos de operación;
- costo del capital;
- rentabilidad esperada.
Analizar únicamente el CAPEX conduce a una
visión incompleta del negocio concesional.
Nivel de riesgo
🟡
Moderado
Hallazgo No. 10
Necesidad de
fortalecer la transparencia en proyectos APP
La comparación realizada evidencia la
conveniencia de que todos los proyectos de iniciativa privada publiquen, antes
de su adjudicación, un conjunto mínimo de información financiera que permita a
la ciudadanía comprender la lógica económica de la concesión.
MATRIZ DE RIESGO DEL
PROYECTO
|
Riesgo evaluado |
Nivel |
Observación |
|
Transparencia financiera |
🔴 |
Información pública incompleta |
|
Riesgo de demanda |
🟡 |
Depende de la evolución del tráfico y de la política tarifaria |
|
Riesgo de construcción |
🟡 |
Requiere mayor detalle presupuestal |
|
Riesgo geológico |
🟠 |
Corredor con condiciones geotécnicas complejas |
|
Riesgo sísmico |
🟠 |
Debe incorporarse plenamente la información técnica más reciente y las
lecciones de eventos como el colapso del puente El Alambrado |
|
Riesgo predial |
🟡 |
Asociado a nuevas intervenciones |
|
Riesgo ambiental |
🟠 |
Requiere seguimiento a licencias y compensaciones |
|
Riesgo financiero |
🔴 |
Sin modelo financiero público no puede evaluarse integralmente |
|
Riesgo reputacional institucional |
🔴 |
La insuficiencia de información puede afectar la confianza ciudadana |
XIV.
RECOMENDACIONES DE LA VEEDURÍA
CIUDADANA
Como resultado de esta auditoría
comparativa, la Veeduría formula las siguientes recomendaciones:
A la Agencia Nacional
de Infraestructura (ANI)
- Publicar el modelo financiero integral de los proyectos de
iniciativa privada antes de adoptar decisiones definitivas, incluyendo
CAPEX, OPEX, VPN, TIR, WACC, estructura de financiación y análisis de
sensibilidad.
- Publicar el presupuesto desagregado por unidades funcionales,
puentes, intersecciones, variantes y demás componentes de obra, de manera
que la ciudadanía pueda verificar la trazabilidad entre las inversiones
anunciadas y el costo total del proyecto.
- Divulgar una matriz de inversiones por departamento y municipio que
permita evaluar la distribución territorial de los beneficios frente al
origen de los recaudos.
A los organismos de
control
- Solicitar y revisar la consistencia entre el valor total del
proyecto, las obras propuestas y el modelo financiero que soporta la
remuneración esperada del concesionario.
- Verificar que la asignación de riesgos corresponda efectivamente a
los principios de eficiencia, proporcionalidad y adecuada distribución
previstos para las asociaciones público-privadas.
Al Congreso de la
República y a las Asambleas Departamentales
- Promover estándares mínimos de transparencia para iniciativas
privadas de infraestructura, de forma que la información financiera
esencial esté disponible para el escrutinio público antes de la toma de
decisiones.
A la ciudadanía
- Exigir que el debate sobre las concesiones viales no se limite al
número de kilómetros construidos o al valor global de las inversiones,
sino que incorpore el análisis del flujo de recaudos, la estructura de
costos, la distribución de riesgos y la rentabilidad esperada, como
elementos indispensables para evaluar la conveniencia económica de
proyectos que comprometen recursos provenientes del pago de peajes durante
varias décadas
XV.
ANEXO TÉCNICO. MATRICES
COMPARATIVAS DE AUDITORÍA
Auditoría Ciudadana
Comparativa
Autopistas del Café –
APP Bicentenario – IP Conexión Centro
MATRIZ 1. Información
General
|
Variable |
Contrato 0113 |
APP Bicentenario |
IP Conexión Centro |
|
Año |
1997 |
2019 |
2024 |
|
Tipo de contrato |
Concesión |
APP |
APP IP |
|
Originador |
Invías |
Privado |
Odinsa – Macquarie |
|
Estado |
Vigente hasta 2026 |
No adjudicada |
Rechazada |
|
Plazo |
29 años |
30 años |
30 años |
|
Valor del proyecto |
ND |
$1,697 billones |
$5,18 billones |
MATRIZ 2. Variables
Financieras
|
Variable |
0113 |
APP |
IP |
|
CAPEX |
ND |
✔ |
No publicado |
|
OPEX |
ND |
✔ |
No publicado |
|
Equity |
ND |
$198.752 millones |
No publicado |
|
Deuda |
ND |
$795.006 millones |
No publicado |
|
Flujo del proyecto |
No publicado |
✔ |
No publicado |
|
Flujo del accionista |
No publicado |
✔ |
No publicado |
|
Valor residual |
No publicado |
✔ |
No publicado |
MATRIZ 3. Indicadores
Financieros
|
Variable |
APP |
IP |
|
VPN |
✔ |
No publicado |
|
TIR Proyecto |
✔ |
No publicada |
|
TIR Accionista |
Hasta 51 % |
No publicada |
|
WACC |
✔ |
No publicado |
|
CAPM |
✔ |
No publicado |
|
Beta |
✔ |
No publicado |
|
Sensibilidad |
✔ |
No publicada |
MATRIZ 4. Recaudos
|
Variable |
Contrato |
APP |
IP |
|
Peajes |
7 |
2 principales |
7 |
|
Horizonte |
1997–2026 |
30 años |
30 años |
|
Recaudo esperado |
Histórico |
$3,09 billones |
$40,98 billones* |
|
Promedio anual |
— |
— |
$1,366 billones |
* Estimación derivada del modelo de recaudos
elaborado por la Veeduría.
MATRIZ 5. Infraestructura
|
Variable |
APP |
IP |
|
Segunda calzada |
✔ |
✔ |
|
Variante Calarcá |
✔ |
✔ |
|
Intersecciones |
✔ |
19 |
|
Rehabilitación |
✔ |
206 km |
|
Ciclorrutas |
No identificadas |
54 km |
|
Conectores |
No identificados |
19 km |
|
Pasos nacionales |
No identificados |
5 |
MATRIZ 6. Transparencia
|
Documento |
APP |
IP |
|
Modelo financiero |
✔ |
✘ |
|
CAPEX |
✔ |
✘ |
|
OPEX |
✔ |
✘ |
|
Flujo financiero |
✔ |
✘ |
|
VPN |
✔ |
✘ |
|
WACC |
✔ |
✘ |
|
TIR |
✔ |
✘ |
|
Flujo del accionista |
✔ |
✘ |
MATRIZ 7
Costos Unitarios
|
Indicador |
APP |
IP |
|
Valor proyecto |
$1,697 billones |
$5,18 billones |
|
Longitud principal |
66,35 km |
68,9–76,7 km |
|
Costo global aproximado por km** |
≈ $25,6 mil millones |
≈ $67–75 mil millones |
Nota:
Este indicador es únicamente referencial. Los proyectos no tienen exactamente
el mismo alcance ni los mismos componentes, por lo que no debe interpretarse
como un costo unitario directamente comparable.
MATRIZ 8. Distribución
Territorial
|
Departamento |
APP |
IP |
|
Valle |
ND |
ND |
|
Quindío |
ND |
ND |
|
Risaralda |
ND |
$149.000 millones adicionales identificados |
|
Caldas |
ND |
$217.000 millones adicionales identificados |
MATRIZ 9. Riesgos
|
Riesgo |
APP |
IP |
|
Construcción |
✔ |
Información pública insuficiente |
|
Predial |
✔ |
Información pública insuficiente |
|
Ambiental |
✔ |
Información pública insuficiente |
|
Financiero |
✔ |
Información pública insuficiente |
|
Demanda |
✔ |
Información pública insuficiente |
MATRIZ 10. Auditoría
del incremento del proyecto
|
Concepto |
Valor |
|
APP Bicentenario |
$1,697 billones |
|
IP Conexión Centro |
$5,18 billones |
|
Incremento absoluto |
$3,483 billones |
|
Incremento porcentual |
205 % |
|
Nuevas obras identificadas en la presentación pública |
$481.000 millones |
|
Incremento cuya explicación detallada no se identifica en la
documentación pública analizada |
≈ $3,00 billones |
MATRIZ 11. Variables
pendientes de publicación
La Veeduría considera que la siguiente
información resulta necesaria para una evaluación integral del proyecto:
|
Variable |
Estado |
|
Presupuesto por unidad funcional |
Pendiente |
|
Presupuesto por puente |
Pendiente |
|
Presupuesto por intersección |
Pendiente |
|
Presupuesto por variante |
Pendiente |
|
Flujo financiero del proyecto |
Pendiente |
|
Flujo financiero del accionista |
Pendiente |
|
Modelo financiero completo |
Pendiente |
|
VPN |
Pendiente |
|
TIR |
Pendiente |
|
WACC |
Pendiente |
|
Valor residual |
Pendiente |
|
Matriz oficial de riesgos |
Pendiente |
|
Análisis de sensibilidad |
Pendiente |
MATRIZ 12. Principales
Hallazgos
|
No. |
Hallazgo |
Nivel |
|
1 |
Incremento significativo del valor del proyecto |
🔴 |
|
2 |
Ausencia del modelo financiero completo |
🔴 |
|
3 |
Flujo potencial de recaudos muy superior a la inversión anunciada |
🟠 |
|
4 |
Información insuficiente para evaluar la rentabilidad |
🔴 |
|
5 |
No se identifican costos unitarios detallados por obra |
🟠 |
|
6 |
Información territorial incompleta |
🟡 |
|
7 |
Alta dependencia del flujo de los peajes existentes |
🟡 |
|
8 |
Transparencia documental desigual entre proyectos |
🟠 |
|
9 |
El análisis no puede limitarse al CAPEX |
🟡 |
|
10 |
Necesidad de fortalecer los estándares de transparencia |
🟢 |
MATRIZ 13. Aproximación
financiera AL calculó de la TIR, el VPN y el WACC.
Es importante distinguir entre un cálculo
financiero y una estimación simplificada.
- La TIR requiere conocer el flujo de caja
anual (cuándo se invierte y cuándo se recibe el dinero), no solo el
recaudo total.
- El VPN requiere una tasa de descuento (WACC o
similar) y los flujos anuales.
- El WACC depende de la estructura de capital
(deuda/patrimonio), costo de la deuda, costo del capital propio, tasa de
impuestos y otros parámetros que no han sido publicados para la IP.
Ante la opacidad de la propuesta de IP
Conexión Centro se presenta un escenario técnico de referencia con
hipótesis explícitas y conservadoras, útil para la auditoría ciudadana.
Escenario de
referencia, Supuestos:
- Inversión inicial estimada:
- Base del proyecto: $2,178 billones
- Obras adicionales: $0,410 billones
- Inversión total: $2,588 billones
- Horizonte: 30 años
- Recaudo bruto total: $40,8 billones
- Recaudo promedio anual: $1,36 billones
- Se asume, solo para efectos del ejercicio, que el recaudo es
uniforme y que no se descuentan OPEX, mantenimiento, impuestos ni servicio
de deuda.
1. Tasa Interna de
Retorno (TIR)
Si el flujo anual fuese uniforme de
aproximadamente $1,36 billones durante 30 años, con una inversión
inicial de $2,588 billones, la TIR matemática sería muy superior al
50 % anual, del orden de 52 % a 53 %.
Ese resultado no representa la TIR real
del proyecto, porque está calculado sobre recaudos brutos, no sobre
flujos netos para el inversionista.
2. Valor Presente Neto
(VPN)
Tomando como referencia el estudio del IDU:
- WACC = 8,86 %
- Horizonte = 30 años
El valor presente de esos recaudos brutos
sería aproximadamente:
- Valor presente de ingresos: $14,2 billones
- Menos inversión: $2,588 billones
VPN aproximado: ≈ $11,6 billones
Nuevamente, este no es el VPN del
proyecto, sino el VPN del flujo bruto de recaudos antes de descontar
costos de operación, mantenimiento, reposiciones, impuestos, financiación y
demás egresos.
3. WACC
El WACC no puede calcularse con la
información disponible porque se desconocen:
o
proporción deuda/patrimonio;
o
costo de la deuda;
o
costo del capital propio;
o
tasa efectiva de impuestos.
Lo que revela este
ejercicio, es que aun sin conocer el modelo financiero
completo, el ejercicio permite advertir un aspecto relevante para la auditoría:
|
Concepto |
Valor aproximado |
|
Inversión estimada |
$2,588 billones |
|
Recaudo bruto esperado |
$40,8 billones |
|
Relación recaudo/inversión |
15,8 veces |
|
VPN del flujo bruto (WACC 8,86 %) |
≈ $11,6 billones |
|
TIR sobre flujo bruto |
≈ 52–53 % |
Estimación del pago de impuestos municipales comparativa sobre recaudos de $3,5 billones
No es jurídicamente posible afirmar, solo con el recaudo total de peajes, que los municipios debieron recibir una cifra exacta de impuestos. Para calcularla se necesitan las declaraciones de ICA, la territorialización de los ingresos, los avalúos catastrales, las licencias expedidas y los estatutos tributarios vigentes en cada municipio y en cada año.
Sin embargo, sí podemos construir dos escenarios ilustrativos: uno estrictamente tributario y otro basado en el modelo especial aplicado en El Dorado.
1. Referencia del Aeropuerto El Dorado y Funza
La ANI informó que la concesión de El Dorado generó una contraprestación de $903.523 millones, equivalente al 46,16 % de los ingresos brutos del aeropuerto. De esa contraprestación, Funza recibió $43.188 millones y Bogotá $137.516 millones. (Portal ANI)
A partir de esos datos, los ingresos brutos del aeropuerto habrían sido aproximadamente:
$903.523 millones ÷ 46,16 % = $1,957 billones.
La participación recibida por Funza equivalió entonces aproximadamente al:
$43.188 millones ÷ $1,957 billones = 2,21 % de los ingresos brutos.
Si ese mismo porcentaje se aplicara de manera puramente comparativa a los $3,5 billones recaudados por Autopistas del Café:
$3,5 billones × 2,21 % = aproximadamente $77.225 millones.
Es decir, bajo una referencia similar exclusivamente a la participación de Funza, los municipios del corredor habrían podido recibir colectivamente alrededor de $77.000 millones.
No obstante, debe recalcarse que los $43.188 millones de Funza son principalmente una contraprestación aeroportuaria contractual, no el resultado exclusivo del impuesto predial, del ICA o de otros tributos municipales.
2. Comparación con todos los recursos territoriales de El Dorado
Bogotá y Funza recibieron conjuntamente:
$137.516 millones + $43.188 millones = $180.704 millones.
Esta suma representa cerca del 9,23 % de los ingresos brutos estimados del aeropuerto.
Aplicando ese porcentaje a los recaudos de Autopistas del Café:
$3,5 billones × 9,23 % = aproximadamente $323.119 millones.
Por tanto, si hubiese existido en la concesión vial un esquema de participación territorial semejante al de El Dorado, el conjunto de municipios del corredor habría podido recibir aproximadamente $323.000 millones durante los 29 años.
Pero este cálculo no representa impuestos legalmente adeudados. Es una comparación económica que demuestra cuánto habría significado un modelo contractual de participación territorial semejante al aeroportuario.
3. Escenario exclusivamente tributario: ICA
La Ley 14 de 1983 estableció, dentro de los límites legales aplicables, tarifas de ICA de entre el 2 y el 7 por mil para actividades industriales y entre el 2 y el 10 por mil para actividades comerciales y de servicios. La tarifa concreta depende del estatuto de cada municipio, de la actividad desarrollada y de la vigencia fiscal correspondiente. (Función Pública)
Si, únicamente como ejercicio máximo simplificado, se aplicaran tarifas de ICA sobre los $3,5 billones completos, los resultados serían:
| Tarifa ilustrativa | Recaudo estimado |
|---|---|
| 2 por mil — 0,2 % | $7.000 millones |
| 5 por mil — 0,5 % | $17.500 millones |
| 7 por mil — 0,7 % | $24.500 millones |
| 10 por mil — 1 % | $35.000 millones |
A ello podría agregarse, donde estuviera establecido, el impuesto complementario de avisos y tableros, además del predial sobre inmuebles gravables, delineación urbana, licencias, tasas, estampillas, derechos y contribuciones.
Sin embargo, no todo el recaudo de peajes necesariamente constituye base gravable del ICA en cada municipio. El ICA se causa en favor del municipio donde se realiza la actividad gravada, conforme a las reglas de territorialidad, por lo que deben determinarse la actividad, el contribuyente, el lugar de ejecución y los ingresos atribuibles a cada jurisdicción. (Juriscol)
Estimación razonable para la investigación ciudadana
Con la información actualmente disponible, podrían plantearse estos tres referentes:
Escenario tributario conservador: entre $7.000 millones y $17.500 millones.
Escenario tributario alto: entre $24.500 millones y $35.000 millones, más predial, licencias, tasas, contribuciones y sanciones que resultaran procedentes.
Escenario de participación territorial semejante a Funza: alrededor de $77.225 millones.
Escenario semejante al conjunto Bogotá–Funza: aproximadamente $323.119 millones.
Conclusión
La cifra jurídicamente más prudente no es afirmar que los municipios dejaron de recibir $77.000 millones o $323.000 millones, porque el régimen aeroportuario tiene una contraprestación contractual especial que no se trasladó automáticamente a Autopistas del Café.
Lo que sí puede afirmarse es:
Sobre recaudos cercanos a $3,5 billones, una aplicación puramente ilustrativa de las tarifas generales del ICA arrojaría entre $7.000 millones y $35.000 millones, sin contabilizar impuesto predial sobre bienes gravables, delineación urbana, licencias, permisos, tasas, contribuciones, estampillas, intereses y eventuales sanciones. A su vez, una participación territorial comparable con la recibida por Funza habría representado cerca de $77.000 millones para los municipios del corredor.
Estas cifras justifican plenamente exigir a cada Secretaría de Hacienda una auditoría tributaria individualizada por vigencia, municipio, contribuyente, actividad y concepto, antes de la reversión de la concesión.
XVI.
CONDICIONES FINANCIERAS
Con base en el estudio del Instituto de
Desarrollo Urbano (IDU), la rentabilidad de referencia para proyectos de
construcción en Colombia debe evaluarse utilizando metodologías WACC
(Weighted Average Cost of Capital) y CAPM (Capital Asset Pricing Model),
las cuales incorporan el costo de la deuda, el rendimiento exigido por el
capital propio y los riesgos de mercado, país y actividad económica.
El estudio estima un WACC de referencia
de 8,86 %, que asciende a 9,16 % al incorporar el factor cíclico,
mientras que el rendimiento esperado para el capital propio (Ke) se
ubica en 11,44 %, incrementándose a 12,17 % con el ajuste
cíclico.
El propio documento señala que estos valores
pueden utilizarse como tasas mínimas de rentabilidad de referencia para
inversionistas en proyectos de construcción, no como rentabilidades
ilimitadas.
En ese contexto, tanto la APP Vías
Bicentenario como la IP Conexión Centro deberían estructurarse de
manera que la rentabilidad efectiva del proyecto y de los accionistas se
mantenga dentro de parámetros compatibles con esos referentes técnicos,
ajustados por el nivel de riesgo realmente transferido al concesionario. La APP
Bicentenario manifestó que la TIR del proyecto se aproximaba al 12 %,
procurando no superar el WACC utilizado como referencia regulatoria, aunque la TIR
del inversionista variaba entre 9,4 % y 51 % dependiendo del
escenario y de los otros ingresos considerados, lo que evidencia la importancia
de revisar cuidadosamente los supuestos financieros utilizados.
Para la IP Conexión Centro, al no
haberse publicado la TIR, el VPN, el WACC ni el modelo financiero integral, no
es posible verificar si la remuneración esperada se encuentra alineada con los
parámetros técnicos de referencia definidos por el IDU. Desde la
perspectiva de la Veeduría Ciudadana, cualquier nueva concesión financiada
principalmente con recursos provenientes de peajes debería demostrar de forma
transparente que la tasa de retorno esperada para los inversionistas es proporcional
a la inversión efectivamente realizada, a los riesgos asumidos y al costo de
oportunidad del capital, evitando remuneraciones que excedan
injustificadamente los niveles de referencia para el sector. En consecuencia,
antes de adjudicar o aprobar una iniciativa de esta naturaleza, resulta
indispensable que la ANI publique el modelo financiero completo para que pueda
verificarse si la rentabilidad esperada se encuentra dentro de rangos
razonables cercanos a los parámetros de referencia del WACC (≈9 %) y del
costo del capital propio Ke (≈12 %) establecidos en el estudio del IDU, o
si existen factores específicos del proyecto que justifiquen técnicamente una
desviación respecto de dichos valores.
XVII.
ANÁLISIS DE RECUPERACIÓN DE LA
INVERSIÓN (PAYBACK ECONÓMICO)
Construido con los parámetros de referencia
del estudio del IDU y no del modelo financiero oficial de la IP.
Datos de partida
Inversión estimada
- Proyecto base: $2,178 billones
- Obras adicionales: $410.000 millones
- Inversión total estimada: $2,588 billones
Ingresos
- Recaudo proyectado 30 años: $40,8 billones
- Recaudo promedio anual:
[\frac{40,8}{30}=1,36 \text{ billones/año}]
Escenario 1. Recuperación
simple (sin descuento financiero)
Es el indicador más sencillo.
[\text{Payback}=\frac{2,588}{1,36}
1,90 \text{ años}]
Resultado
La inversión se
recuperaría en aproximadamente 23 meses si todo el recaudo bruto pudiera
destinarse a recuperar la inversión.
Naturalmente, esto nunca ocurre porque
existen costos de operación, mantenimiento, impuestos y servicio de deuda.
Escenario 2. Recuperación
utilizando las condiciones financieras del IDU
Tomemos como referencia:
- WACC = 8,86 %
- Recaudo uniforme.
- Sin crecimiento adicional.
- Horizonte 30 años.
Ahora incorporemos un supuesto más realista.
En concesiones viales maduras, el OPEX suele
representar aproximadamente entre 20 % y 35 % del recaudo.
Construyamos tres escenarios.
|
Escenario |
OPEX |
Flujo neto anual |
|
Optimista |
20 % |
$1,088 billones |
|
Medio |
30 % |
$952.000 millones |
|
Conservador |
35 % |
$884.000 millones |
Recuperación de la
inversión
Escenario Optimista
[\frac{2,588}{1,088} 2,38]
≈ 2,4 años
Escenario Medio
[\frac{2,588}{0,952} 2,72]
≈ 2,7 años
Escenario Conservador
[\frac{2,588}{0,884} 2,93]
≈ 2,9 años
Escenario 3. Recuperación
descontando el costo del capital (WACC 8,86%)
Aquí la aproximación es mucho más cercana a
una evaluación financiera.
Si descontamos los flujos al 8,86 %,
el flujo anual equivalente sigue siendo suficientemente alto para que el valor
presente acumulado supere la inversión aproximadamente entre el año 3 y el
año 4.
Mi estimación es:
|
Escenario |
Recuperación |
|
Optimista |
3,1 años |
|
Medio |
3,5 años |
|
Conservador |
3,9 años |
Comparación
|
Método |
Recuperación |
|
Payback simple |
1,9 años |
|
Flujo neto optimista |
2,4 años |
|
Flujo neto medio |
2,7 años |
|
Flujo neto conservador |
2,9 años |
|
Valor presente (WACC 8,86 %) |
3–4 años |
Lo verdaderamente
importante
Este resultado tiene una implicación enorme.
La concesión tendría una duración de: 30
años
pero la inversión podría recuperarse en
aproximadamente en: 3 años
Eso significa que quedarían cerca de: 26
a 27 años
durante los cuales el flujo económico
seguiría remunerando:
o
operación;
o
mantenimiento;
o
reposiciones;
o
impuestos;
o
servicio de deuda;
o
dividendos;
o
utilidad del inversionista.
Bajo un escenario de
referencia construido con las condiciones financieras del estudio del Instituto
de Desarrollo Urbano (WACC del 8,86 %) y utilizando el flujo de recaudos
proyectado para los siete peajes existentes, la inversión estimada de $2,588
billones podría recuperarse, en términos económicos, aproximadamente entre el
tercer y el cuarto año de operación, dependiendo de los costos efectivos de
operación y mantenimiento. Aunque esta estimación no sustituye el modelo
financiero oficial de la concesión, evidencia que el período de recuperación de
la inversión representaría una fracción relativamente pequeña del plazo
concesional de treinta años. En consecuencia, resulta indispensable que la ANI
publique el modelo financiero completo para verificar la razonabilidad del
plazo propuesto, la distribución de los riesgos y la proporcionalidad entre la
inversión comprometida y la remuneración esperada por el concesionario.
XVIII.
CAPACIDAD ECONÓMICA MÁXIMA DE
INVERSIÓN EN OBRAS
Aunque no un valor contractual definitivo.
El cálculo debe partir del valor presente de los recaudos y no de sumar
directamente los $40,8 billones nominales, pues esos ingresos se
recibirían durante treinta años y deben cubrir operación, mantenimiento,
reposiciones, impuestos, administración, financiación y rentabilidad.
Estimación de la
capacidad de inversión
1. Datos de partida
|
Variable |
Valor |
|
Recaudo proyectado en 30 años |
$40,8 billones |
|
Recaudo promedio anual |
$1,36 billones |
|
Plazo |
30 años |
|
WACC de referencia IDU |
8,86 % |
|
Inversión ya contemplada |
$2,588 billones |
A una tasa de descuento del 8,86 %,
el factor de valor presente para una anualidad de treinta años es
aproximadamente 10,40. Por tanto, el valor presente bruto de los
recaudos promedio sería:
[1,36 \times 10,40 \approx 14,15\
\text{billones}]
Ese valor no puede destinarse íntegramente a
construcción, porque una parte debe financiar todos los egresos del proyecto.
2. Escenarios de flujo
disponible para inversión
Para no atribuir todo el recaudo a obras,
propongo tres escenarios según la proporción del ingreso que finalmente pueda
convertirse en flujo libre del proyecto, después de operación, mantenimiento,
reposiciones, impuestos y administración.
|
Escenario |
Flujo libre sobre
recaudo |
Flujo anual
disponible |
Valor presente
disponible para inversión |
|
Amplio |
50 % |
$680.000 millones |
$7,07 billones |
|
Central |
45 % |
$612.000 millones |
$6,37 billones |
|
Prudente |
40 % |
$544.000 millones |
$5,66 billones |
Estos valores representan, aproximadamente,
el CAPEX total que el proyecto podría soportar, preservando una
rentabilidad equivalente al WACC de referencia del IDU, bajo los supuestos
utilizados.
3. Obras adicionales
que podrían exigirse
Como la inversión actualmente considerada
asciende a $2,588 billones, la capacidad adicional estimada sería:
|
Escenario |
Capacidad total de
obras |
Inversión ya
prevista |
Obras adicionales
potenciales |
|
Amplio |
$7,07 billones |
$2,588 billones |
$4,49 billones |
|
Central |
$6,37 billones |
$2,588 billones |
$3,78 billones |
|
Prudente |
$5,66 billones |
$2,588 billones |
$3,07 billones |
Resultado recomendado
La cifra más defendible para una solicitud
ciudadana no sería el máximo de $7,07 billones, sino el escenario central:
La IP Conexión Centro
podría soportar un programa total de inversiones cercano a $6,37 billones, es
decir, aproximadamente $3,8 billones adicionales frente a los $2,588 billones
actualmente identificados, sin exceder una rentabilidad de referencia
compatible con un WACC del 8,86 %, siempre que los recaudos proyectados de los
siete peajes alcancen aproximadamente $40,8 billones en treinta años y que el
flujo libre represente alrededor del 45 % de los ingresos brutos.
Para una posición especialmente prudente
frente a la ANI, propondría exigir como mínimo:
Un paquete adicional
de obras no inferior a $3 billones, llevando la inversión total efectiva del
corredor a aproximadamente $5,6 billones.
Y como meta técnica de negociación:
Una inversión total de
entre $6 y $6,5 billones, equivalente a exigir entre $3,4 y $3,9 billones
adicionales.
¿En qué deberían
invertirse esos recursos?
El paquete adicional no debería convertirse
en obras dispersas o de presentación política. Tendría que cubrir integralmente
los faltantes identificados en todo el corredor:
o
terminación real de dobles calzadas y
cuellos de botella;
o
variantes y pasos urbanos pendientes;
o
rehabilitación estructural completa de
calzadas existentes;
o
puentes, viaductos y obras de
estabilización;
o
solución definitiva de puntos críticos
geológicos y de pérdida de banca;
o
mejoramiento integral del tramo
Pereira–Circasia–Armenia;
o
accesos seguros a municipios y centros
poblados;
o
intercambiadores y retornos a desnivel;
o
bermas continuas y zonas de emergencia;
o
ciclorrutas donde exista demanda y
viabilidad;
o
puentes peatonales, pasos seguros y
protección de usuarios vulnerables;
o
sistemas de drenaje, manejo de aguas y
adaptación climática;
o
estabilización de taludes;
o
renovación de señalización y sistemas
inteligentes de transporte;
o
mitigación ambiental, pasos de fauna y
restauración;
o
obras de compensación territorial en los
municipios afectados por peajes;
o
atención de la movilidad local que hoy
utiliza una infraestructura concesionada diseñada principalmente para tráfico
regional;
o
fondo verificable para mantenimiento mayor,
reposiciones y contingencias.
El análisis financiero
forense permite estimar que, con recaudos proyectados de $40,8 billones durante
treinta años y aplicando como tasa de referencia el WACC del 8,86 %
identificado en el estudio del IDU, la capacidad económica del proyecto no se
limitaría a la inversión de $2,588 billones inicialmente identificada. Bajo un
escenario central en el que el 45 % de los ingresos brutos se convierte en
flujo libre después de cubrir operación, mantenimiento, reposiciones,
administración e impuestos, el valor presente disponible permitiría soportar
inversiones totales cercanas a $6,37 billones.
Esto representa una
capacidad aproximada de $3,78 billones en obras adicionales. Por tanto, la
Veeduría considera técnicamente razonable exigir al proponente un programa
integral de inversiones de al menos $5,6 billones y procurar una estructuración
cercana a $6–$6,5 billones, antes de reconocer un plazo concesional de treinta
años y entregar el flujo de los siete peajes existentes. Esta estimación debe
validarse mediante la publicación y auditoría del modelo financiero oficial,
pero demuestra que existe margen económico significativo para incorporar las
obras estructurales, territoriales, ambientales y de seguridad vial que
actualmente hacen falta en el corredor.
La conclusión central es sencilla: con
esos recaudos, aceptar únicamente $2,588 billones en inversiones sería
financieramente muy favorable para el proponente y probablemente insuficiente
para el territorio; el debate debería partir de exigir, como mínimo, otros $3
billones en obras verificables y plenamente presupuestadas.
XIX.
CÁLCULO DE LA REDUCCIÓN
POSIBLE DE LOS PEAJES
Con los supuestos utilizados en la Auditoría
Financiera Ciudadana, es posible estimar qué porcentaje del recaudo actual
sería estrictamente necesario para financiar una inversión de $2,58 billones
durante treinta años, remunerando el capital a una tasa equivalente al WACC
de referencia del IDU del 8,86 %.
El resultado es contundente:
Los peajes podrían
reducirse aproximadamente entre un 72 % y un 77 %, dependiendo de los costos
reales de operación y mantenimiento.
En un escenario central, la reducción
estimada sería cercana al:
74 %
Esto significa que, bajo los supuestos del
ejercicio, los usuarios solo tendrían que pagar aproximadamente el 26 % del
recaudo actualmente proyectado para financiar la inversión de $2,58
billones, cubrir costos operativos estimados y reconocer una rentabilidad
equivalente al WACC del 8,86 %.
1. Supuestos del
cálculo
El ejercicio parte de los siguientes datos:
- Inversión total: $2,58 billones.
- Plazo: 30 años.
- Recaudo proyectado actual: $40,8 billones.
- Recaudo promedio anual: $1,36 billones.
- Tasa de descuento o rentabilidad de referencia: 8,86 % anual.
- Flujo uniforme durante treinta años.
- Costos de operación y mantenimiento estimados entre el 20 % y el
35 % del recaudo.
El factor de valor presente de una anualidad
de treinta años descontada al 8,86 % es aproximadamente 10,40.
Para que el valor presente del flujo neto
sea equivalente a la inversión de $2,58 billones, el proyecto necesitaría
generar un flujo neto anual aproximado de:
[
\frac{2,58}{10,40}=0,248\ \text{billones anuales}
]
Es decir, aproximadamente:
$248.000 millones
netos por año.
2. Escenarios de
reducción
|
Escenario |
Costos operativos estimados |
Recaudo bruto anual requerido |
Porcentaje del recaudo actual |
Reducción posible |
|
Optimista |
20 % |
$310.000 millones |
22,8 % |
77,2 % |
|
Central |
30 % |
$354.000 millones |
26,1 % |
73,9 % |
|
Conservador |
35 % |
$382.000 millones |
28,1 % |
71,9 % |
La conclusión más razonable para el informe
sería utilizar el escenario central:
Con costos de operación, mantenimiento,
administración y reposiciones equivalentes al 30 % del recaudo, los siete
peajes podrían reducirse aproximadamente en un 74 % y aun así financiar
una inversión de $2,58 billones durante treinta años, remunerada a una tasa de
referencia del 8,86 %.
En ese escenario, el recaudo total nominal
durante treinta años bajaría de $40,8 billones a aproximadamente $10,63
billones.
3. ¿Qué significaría
para las tarifas?
Aplicando una reducción uniforme del 74 %,
una tarifa hipotética se transformaría así:
|
Tarifa actual |
Tarifa aproximada con reducción del 74 % |
|
$10.000 |
$2.600 |
|
$15.000 |
$3.900 |
|
$18.000 |
$4.680 |
|
$20.000 |
$5.200 |
|
$25.000 |
$6.500 |
Esto no significa que todas las tarifas
deban reducirse exactamente en la misma proporción. La ANI podría adoptar
esquemas diferenciados según categoría vehicular, costos de operación, tráfico
pesado, tarifas sociales y ubicación de cada estación.
Pero el ejercicio demuestra el orden de
magnitud del desequilibrio entre el recaudo proyectado y la inversión
identificada.
¿En cuánto podrían
reducirse los siete peajes?
La Auditoría Financiera Ciudadana realizó un
ejercicio adicional para establecer qué proporción del recaudo proyectado sería
realmente necesaria si la nueva concesión mantuviera un plazo de treinta años,
pero limitara su inversión efectiva a aproximadamente $2,58 billones.
Tomando como referencia un recaudo bruto
proyectado de $40,8 billones, equivalente a un promedio anual de $1,36
billones, y aplicando una tasa de descuento del 8,86 %,
correspondiente al WACC de referencia utilizado en el estudio del Instituto de
Desarrollo Urbano, se estimó el flujo necesario para recuperar la inversión y
remunerar el capital durante los treinta años del contrato.
El cálculo muestra que el proyecto
requeriría generar un flujo neto aproximado de $248.000 millones anuales.
Al incorporar costos de operación, mantenimiento, administración y reposiciones
equivalentes al 30 % del recaudo, el ingreso bruto necesario ascendería
aproximadamente a $354.000 millones por año.
Esta cifra representa apenas el 26 % del
recaudo promedio anual actualmente proyectado.
En consecuencia, bajo este escenario
central, las tarifas de los siete peajes podrían reducirse aproximadamente en
un:
74 %
y aun así existirían recursos suficientes,
en valor presente, para financiar una inversión de $2,58 billones y reconocer
una rentabilidad equivalente al WACC del 8,86 %.
Incluso bajo un escenario más conservador,
en el cual los costos de operación y mantenimiento alcanzaran el 35 % del
recaudo, la reducción posible sería cercana al 72 %. En un escenario de
mayor eficiencia operacional, con costos equivalentes al 20 %, la reducción
podría aproximarse al 77 %.
Por tanto, la Auditoría concluye que, si el
proyecto conserva una inversión de apenas $2,58 billones y un plazo de treinta
años, existen únicamente dos alternativas razonables desde el punto de vista
del interés público:
o se reduce
sustancialmente el valor de los peajes, en un rango aproximado entre el 72 % y
el 77 %; o se incrementa de manera proporcional el programa de obras hasta
aprovechar integralmente la capacidad económica del corredor.
Mantener simultáneamente treinta años de
concesión, siete peajes con tarifas cercanas a las actuales y una inversión de
solo $2,58 billones produciría, bajo los supuestos examinados, una
desproporción económica difícil de justificar.
La cifra exacta deberá determinarse mediante
el modelo financiero oficial, incorporando los costos reales, la curva anual de
tráfico, la inflación, las reposiciones, los impuestos, la estructura de deuda
y el riesgo efectivamente transferido. Sin embargo, la aproximación demuestra
que una reducción tarifaria cercana al 74 % constituye un escenario
técnicamente defendible para abrir el debate público.
XX.
ESTUDIO COMPARATIVO DE
CONCESIONES VIALES
Capacidad razonable de
inversión del corredor La Paila–Armenia–Pereira–Manizales
1. Objeto del estudio
El presente análisis busca determinar si una
nueva concesión para el corredor La Paila–Armenia–Pereira–Manizales
podría estructurarse con inversiones cercanas a $10 o $12 billones,
tomando como referencia proyectos viales colombianos de cuarta y quinta
generación y la obra recientemente adjudicada entre El Estanquillo y Popayán.
El ejercicio distingue tres conceptos que
suelen confundirse:
- CAPEX: inversión física en construcción,
ampliación, rehabilitación, predios, redes y obras.
- OPEX: operación, mantenimiento, reposiciones
y administración durante la concesión.
- Valor total del proyecto: suma de CAPEX,
OPEX y, dependiendo de la fuente, otros componentes financieros o
contractuales.
Esta distinción es indispensable porque una
concesión anunciada por $10 billones no necesariamente incorpora $10 billones
en obras.
2. Punto de partida:
la capacidad económica de Conexión Centro
La Auditoría Financiera Ciudadana ha
utilizado los siguientes datos de referencia:
|
Variable |
Valor |
|
Plazo propuesto |
30 años |
|
Peajes existentes |
7 |
|
Recaudo nominal estimado |
$40,8 billones |
|
Recaudo promedio anual |
$1,36 billones |
|
Valor presente bruto aproximado, WACC 8,86 % |
$14,2 billones |
|
Inversión directa identificada |
$2,588 billones |
|
Longitud principal de referencia |
68,9–76,7 km |
La documentación pública analizada no
permitió conocer el modelo financiero integral, el CAPEX por unidad funcional,
el OPEX, el VPN, la TIR ni el WACC oficial de la IP. Por tanto, las cifras
anteriores son estimaciones ciudadanas y no sustituyen el modelo contractual.
La propia ponencia sostiene que el corredor
cuenta con siete fuentes de recaudo maduras y con una demanda consolidada, pero
que todavía tiene dobles calzadas incompletas, variantes pendientes, accesos
municipales insuficientes, problemas geológicos, cuellos de botella y
soluciones metropolitanas sin ejecutar.
3. Comparación con
proyectos nacionales
3.1. El
Estanquillo–Popayán
En marzo de 2026, el Gobierno nacional
adjudicó el proyecto El Estanquillo–Popayán por aproximadamente $8,8
billones.
El alcance anunciado incluye:
·
101 kilómetros de intervención;
·
más de 60 kilómetros de doble calzada;
·
14 túneles;
·
más de 100 puentes;
·
$85.000 millones para 36,5 kilómetros de
vías terciarias.
Esto equivale, de manera meramente
referencial, a aproximadamente:
[\frac{8,8}{101}=0,0871\ \text{billones por
kilómetro}]
Es decir: $87.100 millones por kilómetro
intervenido
No obstante, este proyecto no debe
considerarse un comparable financiero perfecto de Conexión Centro. Su elevado
valor se explica, en buena parte, por la construcción de túneles, puentes y
nueva doble calzada en una topografía especialmente compleja. Además, debe
verificarse en los documentos contractuales qué porción corresponde
estrictamente a obra, financiación, gestión predial, ambiental y demás
componentes. (Mintransporte)
La comparación sí demuestra algo importante:
Colombia ya está estructurando proyectos regionales individuales cercanos a
$9 billones cuando las necesidades técnicas y territoriales justifican esa
escala.
3.2.
Buga–Loboguerrero–Buenaventura
El corredor 5G Buga–Buenaventura constituye
un referente especialmente relevante porque forma parte del mismo eje nacional
Bogotá–Buenaventura.
La ANI reportó para este proyecto:
·
longitud aproximada: 128 km;
·
CAPEX actualizado: $4,6 billones;
·
OPEX actualizado: $2,5 billones;
·
inversión total económica aproximada: $7,1
billones.
La inversión física por kilómetro sería:
[\frac{4,6}{128}=0,0359\ \text{billones/km}]
Aproximadamente: $35.900 millones de
CAPEX por kilómetro
Si se suman CAPEX y OPEX:
[\frac{7,1}{128}=0,0555\ \text{billones/km}]
Aproximadamente: $55.500 millones por
kilómetro
Este proyecto tiene una particularidad
fundamental: la ANI separa expresamente la inversión en obra —$4,6 billones—
del OPEX —$2,5 billones—. Esa separación debería exigirse también para
cualquier nueva estructuración del corredor del Eje Cafetero. (Portal
ANI)
3.3. Accesos Norte
Fase II
Accesos Norte II comprende apenas 17,96
kilómetros, pero su CAPEX actualizado fue reportado alrededor de $1,7
billones.
Esto equivale aproximadamente a:
[\frac{1,7}{17,96}=0,0947\
\text{billones/km}]
Es decir: $94.700 millones por kilómetro
El elevado costo unitario se explica por
tratarse de infraestructura metropolitana compleja, con alto valor predial,
interferencias urbanas, puentes, intersecciones, ampliaciones y articulación
con sistemas de transporte público.
El ejemplo demuestra que la extensión vial
no determina por sí sola el valor de una concesión. Los proyectos urbanos y
metropolitanos pueden tener costos unitarios mucho mayores que los corredores
rurales. (Portal
ANI)
Esto resulta especialmente relevante para el
Eje Cafetero porque buena parte de sus faltantes no consiste solamente en
pavimentar carretera, sino en resolver:
·
la movilidad metropolitana de Armenia;
·
los accesos a Pereira;
·
variantes urbanas;
·
intercambiadores;
·
vías de servicio;
·
pasos peatonales;
·
conexiones logísticas;
·
estabilización de zonas de alta montaña.
3.4. Nueva Malla Vial
del Valle del Cauca: Cali–Palmira
La primera concesión 5G, Nueva Malla Vial
del Valle del Cauca, comprendió cerca de 310 kilómetros.
Su CAPEX inicialmente se estimó en $1,22
billones a precios de diciembre de 2020 y posteriormente fue reportado por la
ANI alrededor de $2,28 billones a precios de diciembre de 2023. (Portal
ANI)
Con la cifra actualizada:
[\frac{2,28}{310}=0,00735\
\text{billones/km}]
Es decir: $7.350 millones por kilómetro
El valor unitario es mucho menor porque una
proporción considerable del proyecto corresponde a rehabilitación, puesta a
punto, operación y mantenimiento de vías existentes, y no a la construcción
generalizada de túneles, viaductos o nuevas autopistas.
Esto confirma que comparar solamente
“billones por kilómetro” puede inducir a error si no se distingue entre:
·
nueva calzada;
·
mejoramiento;
·
rehabilitación;
·
operación;
·
mantenimiento;
·
túneles;
·
puentes;
·
infraestructura urbana.
3.5. Pacífico 1
Conexión Pacífico 1 fue estructurada
inicialmente con una inversión cercana a $1,94 billones para 46
kilómetros, incluyendo dos túneles de aproximadamente 4,1 y 1,5 kilómetros,
además de doble calzada y obras de alta montaña. (Portal ANI)
Su relación inicial era cercana a:
[\frac{1,94}{46}=0,0422\ \text{billones/km}]
Aproximadamente: $42.200 millones por kilómetro, en precios
históricos de estructuración.
Actualizar esa cifra a precios actuales
elevaría considerablemente el valor equivalente, por lo que no debe compararse
directamente sin aplicar índices de precios de construcción.
3.6. Pacífico 3
Pacífico 3 fue concebido con una inversión
inicial de aproximadamente $1,18 billones, para una red de alta montaña
que incluía puentes, túneles, variantes y la conexión con Autopistas del Café.
(Portal ANI)
Este proyecto muestra nuevamente que los
valores históricos deben actualizarse antes de compararlos con cifras de 2026.
Además, el costo promedio por kilómetro se reduce cuando el alcance incluye
largas extensiones de rehabilitación y mantenimiento, frente a proyectos
concentrados en infraestructura nueva.
4. Matriz comparativa
Las cifras se presentan en pesos de
distintos años y con alcances diferentes. Por ello, la comparación es
indicativa, no contractual.
|
Proyecto |
Longitud aproximada |
CAPEX o inversión anunciada |
OPEX conocido |
Indicador aproximado |
|
El Estanquillo–Popayán |
101 km |
$8,8 billones* |
No discriminado en la fuente consultada |
$87.100 millones/km |
|
Buga–Buenaventura |
128 km |
$4,6 billones |
$2,5 billones |
$35.900 millones CAPEX/km |
|
Accesos Norte II |
17,96 km |
$1,7 billones |
No incluido en esta cifra |
$94.700 millones/km |
|
Cali–Palmira |
310 km |
$2,28 billones |
No comparado |
$7.350 millones/km |
|
Pacífico 1 |
46 km |
$1,94 billones históricos |
No comparado |
$42.200 millones/km históricos |
|
IP Conexión Centro |
68,9–76,7 km |
$2,588 billones identificados |
No publicado |
$33.700–$37.600 millones/km |
|
IP Conexión Centro, valor global anunciado |
68,9–76,7 km |
$5,18 billones** |
No desagregado |
$67.500–$75.200 millones/km |
* En el caso Estanquillo–Popayán, la fuente
pública consultada lo presenta como inversión total del proyecto; no debe
equipararse automáticamente a CAPEX puro.
** La documentación pública analizada no
permitió establecer cuánto de los $5,18 billones correspondía a CAPEX, OPEX,
financiación u otros componentes.
5. ¿Es técnicamente
posible exigir inversiones de $10 a $12 billones?
5.1. Desde la
comparación física, no es una cifra absurda
Una inversión entre $10 y $12 billones
podría ser territorialmente justificable si el proyecto deja de limitarse al
corredor básico y se convierte en un verdadero Plan Maestro Regional,
incorporando:
·
doble calzada continua;
·
variante metropolitana norte–sur de Armenia;
·
rehabilitación estructural Calarcá–La Paila;
·
solución integral Armenia–Calarcá–La Línea;
·
modernización completa
Pereira–Circasia–Armenia;
·
intercambiadores a desnivel;
·
vías de servicio;
·
accesos a Circasia, Filandia, Salento, La
Tebaida y El Caimo;
·
corredor logístico El Edén–Zona
Franca–Calarcá;
·
nuevas variantes y conexiones regionales;
·
túneles y viaductos;
·
estabilización profunda de taludes;
·
infraestructura ambiental;
·
movilidad peatonal y ciclista;
·
sistemas inteligentes;
·
contingencias geológicas y climáticas;
·
vías complementarias municipales.
Un alcance semejante podría perfectamente
alcanzar valores similares o superiores a El Estanquillo–Popayán, especialmente
si incluye soluciones metropolitanas, predios urbanos, túneles y viaductos.
Por tanto, $10 a $12 billones puede ser
una magnitud razonable como necesidad de infraestructura.
5.2. Pero necesidad de
obras no equivale a capacidad de pago
Aquí está la principal limitación
financiera.
La Veeduría estimó un valor presente bruto
de recaudos cercano a:
$14,2 billones
Si se destinan $10 billones exclusivamente a
CAPEX, quedarían:
[14,2-10=4,2\ \text{billones}]
para cubrir en valor presente:
·
operación durante treinta años;
·
mantenimiento rutinario y periódico;
·
grandes reposiciones;
·
administración;
·
impuestos;
·
servicio y costo de la deuda;
·
seguros;
·
atención de riesgos;
·
rentabilidad del capital privado.
Si el CAPEX fuera de $12 billones, quedarían
solamente:
[14,2-12=2,2\ \text{billones}]
Eso equivaldría apenas al 15,5 % del
valor presente bruto para cubrir todos los demás costos del contrato.
Bajo los supuestos actualmente utilizados,
eso parece financieramente muy exigente y probablemente insuficiente.
6. Prueba financiera
de factibilidad
Escenario de CAPEX por
$10 billones
|
Concepto |
Valor presente |
|
Recaudos brutos |
$14,2 billones |
|
CAPEX |
$10,0 billones |
|
Saldo para OPEX, financiación, impuestos y rentabilidad |
$4,2 billones |
|
CAPEX sobre ingresos |
70,4 % |
|
Saldo restante |
29,6 % |
Escenario de CAPEX por
$12 billones
|
Concepto |
Valor presente |
|
Recaudos brutos |
$14,2 billones |
|
CAPEX |
$12,0 billones |
|
Saldo para otros componentes |
$2,2 billones |
|
CAPEX sobre ingresos |
84,5 % |
|
Saldo restante |
15,5 % |
La APP Bicentenario utilizaba una proporción
de CAPEX sobre ingresos considerablemente menor, aproximadamente entre 32 % y
43 %, dependiendo del escenario.
Por eso, con los peajes y supuestos
actuales, $10 o $12 billones de CAPEX privado puro no parece demostrable
todavía.
7. Cómo sí podría
estructurarse un proyecto de $10 a $12 billones
La cifra es viable si se entiende como valor
total del Plan Maestro, financiado mediante varias fuentes y no
exclusivamente con el flujo actual de los siete peajes.
Alternativa A. CAPEX
concesional más OPEX
Un proyecto podría anunciarse, por ejemplo,
así:
|
Componente |
Rango |
|
CAPEX de obras |
$6,5–$8,0 billones |
|
OPEX y reposiciones |
$2,5–$3,5 billones |
|
Valor económico total |
$9–$11,5 billones |
Bajo esta estructura sería perfectamente
posible hablar de una concesión de aproximadamente $10 o $11 billones, pero
sería incorrecto decir que todos esos recursos corresponden a obras.
Alternativa B.
Cofinanciación pública
Podría estructurarse:
|
Fuente |
Valor ilustrativo |
|
Capacidad concesional respaldada por peajes |
$6–$7 billones |
|
Aportes de la Nación |
$2–$3 billones |
|
Aportes territoriales, valorización o plusvalía |
$0,5–$1 billón |
|
Recursos logísticos, aeroportuarios o ferroviarios |
$0,5–$1 billón |
|
Programa total |
$9–$12 billones |
Este esquema permitiría ejecutar obras que
no tienen una rentabilidad directa para el concesionario, pero sí un alto
beneficio social, urbano y ambiental.
Alternativa C. Nuevas
fuentes de ingreso
También podrían incorporarse:
·
aprovechamientos comerciales y logísticos;
·
áreas de servicio;
·
plataformas de carga;
·
cobros por uso de infraestructura logística;
·
valorización;
·
contribuciones por beneficio;
·
explotación de fibra óptica;
·
generación fotovoltaica;
·
rentas de suelo vinculadas a
intercambiadores;
·
recursos derivados de desarrollos
aeroportuarios;
·
aportes de grandes generadores de carga.
Estas fuentes no reemplazarían los peajes,
pero aumentarían la capacidad financiera.
Alternativa D.
Inversión escalonada por fases
El contrato podría comprometer:
·
un CAPEX inicial obligatorio;
·
un segundo paquete condicionado a niveles de
tráfico;
·
inversiones adicionales al alcanzarse
determinados ingresos;
·
reinversión automática de excedentes;
·
reducción del plazo si se alcanza
anticipadamente el ingreso contractual;
·
obras progresivas en lugar de utilidades
extraordinarias.
Esto impediría que el crecimiento del
tráfico beneficie exclusivamente al concesionario.
8. Escenario
recomendado por la Auditoría
La Veeduría podría plantear tres niveles:
|
Nivel |
Alcance |
Inversión |
|
Mínimo aceptable |
Obras básicas y faltantes del corredor |
$5–$6 billones de CAPEX |
|
Meta concesional |
Transformación vial y metropolitana |
$7–$8 billones de CAPEX |
|
Plan Maestro Regional |
Vías, logística, ambiente, aeropuertos y conexiones complementarias |
$10–$12 billones de inversión total |
Esta formulación es más sólida que afirmar
que los siete peajes soportan directamente $12 billones en obras.
9.Comparación con
otras concesiones y posibilidad de un Plan Maestro de $10 a $12 billones
La comparación con proyectos recientes
demuestra que la escala financiera inicialmente atribuida a la IP Conexión
Centro no representa necesariamente el máximo nivel de inversión que podría
justificar el corredor estratégico del Eje Cafetero.
En marzo de 2026 el Gobierno nacional
adjudicó el proyecto El Estanquillo–Popayán con una inversión aproximada de
$8,8 billones para intervenir 101 kilómetros, construir más de 60 kilómetros de
doble calzada, 14 túneles y más de 100 puentes. Por su parte, el proyecto 5G
Buga–Buenaventura reporta un CAPEX actualizado cercano a $4,6 billones y un
OPEX aproximado de $2,5 billones, para un valor económico conjunto cercano a
$7,1 billones. Accesos Norte Fase II, con solamente 17,96 kilómetros, presenta
un CAPEX de aproximadamente $1,7 billones debido a la complejidad
metropolitana, predial y constructiva de sus intervenciones. (Mintransporte)
Estos precedentes demuestran que el país
reconoce escalas de inversión elevadas cuando los proyectos incorporan túneles,
viaductos, variantes urbanas, intercambiadores, dobles calzadas, soluciones
geotécnicas y corredores metropolitanos.
En consecuencia, no resulta técnicamente
desproporcionado proponer para el Eje Cafetero un Plan Maestro Regional con
inversiones totales del orden de $10 a $12 billones, siempre que su alcance no
se limite al mantenimiento del corredor existente, sino que incorpore la
transformación integral de las conexiones Pereira–Circasia–Armenia y
Armenia–Calarcá–La Paila, la variante metropolitana de Armenia, el corredor
logístico El Edén–Zona Franca–Calarcá, la rehabilitación estructural de las
vías existentes, soluciones de alta montaña, accesos municipales,
infraestructura ambiental y obras de movilidad regional.
Sin embargo, debe diferenciarse entre el
valor total del programa y la inversión física financiable exclusivamente
mediante peajes. Bajo la estimación ciudadana de un valor presente bruto de
recaudos cercano a $14,2 billones, destinar $10 o $12 billones exclusivamente a
CAPEX dejaría un margen reducido para cubrir operación, mantenimiento,
reposiciones, impuestos, financiación y rentabilidad. Por esta razón, la
viabilidad de dicha escala requeriría combinar los ingresos concesionales con
aportes nacionales, fuentes territoriales, instrumentos de captura de valor,
aprovechamientos logísticos y mecanismos de reinversión obligatoria de los
excedentes generados por el tráfico.
La Veeduría propone, por tanto, distinguir
entre una meta concesional de aproximadamente $7 a $8 billones en inversión
física y un Plan Maestro Regional de $10 a $12 billones en inversión
total, integrado por recursos del contrato de concesión, cofinanciación
pública y fuentes complementarias. Esta cifra deberá ser validada mediante un
modelo financiero oficial, transparente y auditable, pero representa una escala
coherente con la importancia nacional del corredor y con los proyectos que
actualmente ejecuta el Estado colombiano.
La discusión pública no debe reducirse a
preguntar cuánto está dispuesto a invertir un originador privado. Debe
determinar primero cuánto cuesta resolver integralmente las necesidades del
territorio y, posteriormente, estructurar las fuentes financieras necesarias
para hacerlo posible.
El Eje Cafetero no
debe recibir únicamente la concesión que puedan pagar los peajes. Debe recibir
la infraestructura que necesita, financiada con todos los instrumentos que el
Estado tiene a su alcance.
XXI.
PROPUESTA FINAL
Iniciativa pública
regional para una nueva concesión del corredor La
Paila–Armenia–Pereira–Manizales, con participación privada, recaudo público y
reinversión territorial de los excedentes
La terminación del actual contrato y el
rechazo de la iniciativa privada Conexión Centro abren una oportunidad
excepcional: que la nueva estructuración del corredor no vuelva a nacer del
interés económico de un originador particular, sino de una definición pública
construida por los departamentos y municipios directamente afectados.
La propuesta consiste en que los
gobernadores y alcaldes del área de influencia conformen una alianza pública
regional, acuerden el alcance integral de las obras y promuevan ante la
Nación una APP de iniciativa pública, en la cual los particulares puedan
financiar, construir, operar y mantener la infraestructura, pero sin apropiarse
indefinidamente del valor residual producido por los siete peajes.
La idea no es expulsar al sector privado. Es
cambiar la relación:
El privado debe ser
contratista, financiador y operador eficiente; el Estado y el territorio deben
conservar la dirección del proyecto, el recaudo, la información y los
excedentes económicos.
1. Por qué la
iniciativa debe ser pública y regional
La Ley 1508 de 2012 reconoce dos caminos
distintos para estructurar una asociación público-privada:
- la iniciativa pública, en la que la entidad estatal define,
estructura y licita el proyecto;
- y la iniciativa privada, en la que un particular prepara la
propuesta por su cuenta y riesgo y la presenta reservadamente a la entidad
competente. (Función Pública)
En una iniciativa privada, el originador
suele partir de una pregunta legítima pero limitada:
¿Qué proyecto resulta rentable para el
inversionista?
En una iniciativa pública, el Estado puede
comenzar por una pregunta diferente:
¿Qué infraestructura necesita la región,
cuál es el nivel razonable de inversión y de qué manera debe remunerarse al
operador privado sin entregar más recursos de los estrictamente necesarios?
La Ley 1508 define las APP como un
instrumento de vinculación de capital privado para proveer bienes y servicios
públicos, con asignación de riesgos y pagos vinculados a la disponibilidad y al
nivel del servicio. Por tanto, que la iniciativa sea pública no excluye el
capital privado: cambia quién fija primero el alcance, las condiciones
económicas, los indicadores y los límites de remuneración. (Suin Juriscol)
2. La prioridad
jurídica correcta
Debe precisarse que no existe una regla
automática según la cual una propuesta formulada por gobernadores y alcaldes
desplace por sí sola cualquier futura iniciativa privada.
La prioridad debe construirse jurídicamente
mediante decisiones públicas previas y coordinadas:
- declarar el corredor como proyecto estratégico regional;
- incorporar su estructuración en los instrumentos de planeación y
presupuestos correspondientes;
- celebrar un convenio interadministrativo entre entidades
territoriales y Nación;
- contratar o financiar los estudios de prefactibilidad y
factibilidad;
- registrar y estructurar formalmente el proyecto como iniciativa
pública;
- solicitar que la ANI y el Ministerio de Transporte se abstengan de
promover o aceptar una estructuración incompatible mientras se desarrolla
la alternativa pública.
La fortaleza jurídica no estaría en una
supuesta preferencia abstracta, sino en el principio de planeación, la
competencia de las entidades estatales, la existencia de estudios oficiales, la
coordinación administrativa y la defensa del interés general.
Una vez la Administración haya definido y
estructurado públicamente el corredor, cualquier propuesta privada posterior
tendría que ser examinada frente a esa decisión institucional previa y no
podría desplazarla simplemente porque ofreciera una solución financieramente
atractiva para su originador.
3. Quiénes deberían
originar la propuesta
La iniciativa debería ser promovida
conjuntamente por:
·
Gobernación del Quindío.
·
Gobernación de Risaralda.
·
Gobernación de Caldas.
·
Gobernación del Valle del Cauca.
·
Alcaldías de los municipios atravesados o
directamente impactados por el corredor.
·
RAP Eje Cafetero, como instrumento de
articulación regional.
·
Ministerio de Transporte.
·
Agencia Nacional de Infraestructura.
·
Instituto Nacional de Vías, en los tramos y
competencias que correspondan.
·
Departamento Nacional de Planeación.
Los alcaldes y gobernadores pueden liderar
política y técnicamente la propuesta, aportar estudios, recursos, suelo,
gestión predial y cofinanciación. Sin embargo, cuando se trate de
infraestructura vial nacional, peajes nacionales y corredores actualmente a
cargo de la Nación, la decisión contractual no puede adoptarse unilateralmente
por las entidades territoriales. Debe vincularse formalmente a la autoridad
nacional competente.
Por eso, la fórmula correcta no es una
concesión territorial aislada, sino una:
Iniciativa pública
regional de estructuración conjunta con la Nación
4. Instrumento
inicial: convenio interadministrativo regional
El primer paso debería ser la firma de un
convenio marco denominado, por ejemplo:
Convenio
interadministrativo para la estructuración pública del Plan Maestro Vial del
Eje Cafetero y Norte del Valle
Este convenio tendría como objeto:
Aunar capacidades técnicas, administrativas,
financieras y territoriales para formular, evaluar y estructurar una iniciativa
pública destinada a la construcción, mejoramiento, rehabilitación, operación y
mantenimiento del corredor La Paila–Armenia–Pereira–Manizales y sus conexiones
estratégicas.
El convenio debería crear:
·
un comité directivo de gobernadores y
alcaldes;
·
una gerencia técnica independiente;
·
un comité ciudadano de seguimiento;
·
una fiducia pública para administrar los
recursos de estructuración;
·
un repositorio digital abierto;
·
una mesa permanente con ANI, Ministerio de
Transporte y DNP.
5. Qué significa que
el recaudo sea público
Aquí debe hacerse una precisión fundamental.
En las APP, la Ley 1508 permite remunerar al
asociado privado mediante la explotación económica de la infraestructura o del
servicio, en las condiciones pactadas. Asimismo, el derecho al recaudo está
condicionado al cumplimiento de niveles de disponibilidad y calidad. (Función Pública)
Por tanto, jurídicamente es posible entregar
al concesionario el derecho económico sobre parte de los peajes. Pero no es
obligatorio entregarle todo el recaudo ni permitirle conservar ilimitadamente
todos los excedentes.
La propuesta regional debe separar tres
funciones:
Titularidad y política
tarifaria
Permanecerían en cabeza pública.
Recaudo material
Podría realizarlo un operador tecnológico
especializado, seleccionado competitivamente.
Administración de los
recursos
Se efectuaría mediante una fiducia mercantil
autónoma de destinación específica, con control público, auditoría permanente y
trazabilidad diaria.
El dinero ingresaría directamente a un
patrimonio autónomo y no a las cuentas ordinarias del concesionario.
Desde ese patrimonio se pagarían, en orden:
- operación del sistema de recaudo;
- operación y mantenimiento vial;
- servicio de la deuda aprobada;
- pagos al concesionario por disponibilidad y calidad;
- reservas para mantenimiento mayor y contingencias;
- nuevas obras;
- reducción tarifaria o beneficios para residentes;
- excedentes para reinversión pública regional.
6. El privado no debe
quedarse con la utilidad residual del corredor
En un modelo tradicional, el concesionario
puede beneficiarse cuando:
·
el tráfico supera las proyecciones;
·
aumenta el recaudo;
·
disminuyen los costos;
·
se difieren obras;
·
se amplía el plazo;
·
se reconocen compensaciones contractuales.
La alternativa propuesta cambia ese
incentivo.
El privado recibiría una remuneración
contractual suficiente, competitiva y limitada, asociada a:
·
disponibilidad de la vía;
·
cumplimiento de niveles de servicio;
·
seguridad vial;
·
calidad del pavimento;
·
atención de emergencias;
·
ejecución oportuna de obras;
·
mantenimiento;
·
indicadores ambientales y sociales.
La rentabilidad privada no desaparecería.
Debe existir para atraer capital, experiencia y financiación.
Lo que desaparecería sería el derecho a
apropiarse de manera abierta e ilimitada de todo el crecimiento futuro del
recaudo.
Fórmula propuesta
Remuneración privada
pactada y limitada; excedente económico público y reinvertible.
El contrato podría establecer una TIR
objetivo o una tasa de retorno adjudicada competitivamente. Cuando el
inversionista recupere:
·
su inversión reconocida;
·
sus costos eficientes;
·
su financiación;
·
y la rentabilidad contractual,
los excedentes adicionales no incrementarían
automáticamente su beneficio.
Pasarían a una cuenta pública para:
·
nuevas obras;
·
mantenimiento extraordinario;
·
reducción de tarifas;
·
estabilización de peajes;
·
tarifas diferenciales;
·
mitigación ambiental;
·
accesos municipales;
·
vías complementarias.
7. Mecanismos
contractuales para asegurar la utilidad pública
La estructura debería contener, como mínimo,
las siguientes cláusulas:
7.1. Cuenta pública de
recaudo
Todos los ingresos de peajes,
aprovechamientos comerciales, áreas de servicio, fibra óptica, publicidad y
demás fuentes ingresarían a una fiducia con destinación específica.
7.2. Tope de
remuneración privada
El concesionario recibiría únicamente la
remuneración definida en la licitación, ajustada por riesgos efectivamente
asumidos y por niveles de servicio.
7.3. Participación
pública en sobreingresos
Cuando el recaudo real supere el escenario
base, el excedente se distribuiría progresivamente a favor del fondo público
regional.
Un ejemplo ilustrativo:
|
Sobreingreso frente al modelo base |
Destino público |
|
Hasta 5 % |
50 % |
|
Entre 5 % y 10 % |
70 % |
|
Superior al 10 % |
90 % o 100 % |
La proporción definitiva debe resultar del
modelo financiero y del análisis de riesgos.
7.4. Terminación por
ingreso o rentabilidad alcanzada
El contrato no debería durar automáticamente
treinta años si el inversionista recupera antes el ingreso requerido o la
rentabilidad pactada.
Al alcanzarse el umbral contractual:
- termina anticipadamente la concesión;
- se reducen los peajes;
- o el recaudo restante pasa íntegramente a inversión pública.
7.5. Reinversión
automática
Todo excedente anual no comprometido debe
financiar un banco previamente aprobado de obras regionales.
7.6. Información
pública en tiempo real
Se publicaría diariamente:
·
vehículos por categoría;
·
recaudo bruto;
·
evasión;
·
costos del recaudo;
·
pagos al concesionario;
·
deuda;
·
obras pagadas;
·
saldo fiduciario;
·
excedentes;
·
proyecciones actualizadas.
8. El recaudo de
peajes debe conservar su destinación vial
El artículo 21 de la Ley 105 de 1993 regula
las tasas, tarifas y peajes de la infraestructura de transporte a cargo de la
Nación y vincula estos recursos con la construcción y conservación de la
infraestructura. (Suin Juriscol)
Por eso la propuesta no consiste en
trasladar los peajes al gasto general de gobernaciones o alcaldías.
El recaudo debe permanecer afectado a:
·
construcción;
·
rehabilitación;
·
operación;
·
mantenimiento;
·
seguridad vial;
·
reposición;
·
y obras directamente vinculadas al corredor
y a su área funcional.
La utilidad sería “pública” no porque
pudiera gastarse libremente en cualquier propósito, sino porque el excedente
quedaría bajo control estatal y volvería a la infraestructura y a las
comunidades que pagan los peajes.
9. Modelo
institucional recomendado
La mejor fórmula no sería crear de inmediato
una empresa pública que construya directamente todas las obras. Eso podría
trasladar al Estado riesgos técnicos y financieros que un contratista
especializado puede asumir mejor.
Se propone una estructura de cuatro niveles:
Nivel 1. Autoridad
pública concedente
ANI o la entidad pública competente, con
participación institucional de los departamentos y municipios.
Nivel 2. Fondo
fiduciario público regional
Recibe y administra todo el recaudo.
Nivel 3. Concesionario
privado
Financia, construye, opera y mantiene bajo
contrato.
Nivel 4. Control
territorial y ciudadano
Gobernadores, alcaldes, órganos de control,
veedurías, universidades y ciudadanía vigilan el modelo financiero, el recaudo
y las obras.
Así, el sector privado permanece dentro del
proyecto, pero no controla unilateralmente:
·
la definición de las obras;
·
la totalidad del flujo de peajes;
·
la información;
·
el plazo;
·
ni los excedentes.
10. Alcance
obligatorio de la iniciativa pública
La propuesta no debería limitarse a repetir
el corredor rechazado. Debe partir de un Plan Maestro Regional de $10 a $12
billones, sujeto a estudios, que incluya al menos:
·
culminación de la doble calzada
Pereira–Circasia–Armenia;
·
accesos seguros a Circasia, Filandia y
Salento;
·
variante metropolitana de Armenia;
·
conexiones Armenia–Calarcá–La Línea;
·
rehabilitación integral Calarcá–La Paila;
·
corredor El Edén–Zona Franca–La
Tebaida–Calarcá;
·
soluciones de estabilidad geológica;
·
intercambiadores y retornos;
·
vías de servicio;
·
puentes y pasos peatonales;
·
infraestructura ciclista;
·
mitigación del ruido;
·
protección hídrica y ambiental;
·
sistemas inteligentes de transporte;
·
obras complementarias municipales.
Después de definir ese universo de
necesidades, el estructurador establecería:
·
qué puede financiar la concesión;
·
qué requiere aportes públicos;
·
qué puede ejecutarse por fases;
·
y qué sobreingresos futuros activarían
nuevas obras.
11. Ruta
administrativa propuesta
Primera fase: acuerdo
político regional
Los gobernadores y alcaldes suscriben una
declaración conjunta solicitando la estructuración pública del corredor.
Segunda fase: acto
administrativo territorial
Cada gobernación y municipio adopta una
manifestación institucional de respaldo e incorpora el proyecto en sus
instrumentos de planeación.
Tercera fase: convenio
con la Nación
Se celebra un convenio con Ministerio de
Transporte, ANI, Invías y DNP.
Cuarta fase:
estructuración independiente
Se contrata una banca de inversión o
estructurador mediante concurso público, sin vinculación con futuros
proponentes.
Quinta fase: estudios
integrales
Se elaboran:
·
estudios de tráfico;
·
ingeniería;
·
geología;
·
predios;
·
ambiente;
·
riesgos;
·
capacidad de pago;
·
OPEX;
·
CAPEX;
·
modelo tarifario;
·
evaluación socioeconómica;
·
comparación entre obra pública y APP.
Sexta fase: audiencia
regional
Antes de cerrar el modelo se realizan
audiencias en Quindío, Risaralda, Caldas y Valle del Cauca.
Séptima fase:
licitación pública
El proyecto se adjudica mediante competencia
abierta.
Ganaría no solamente quien pida menor aporte
público, sino quien ofrezca la mejor combinación de:
·
mayor inversión;
·
menor tarifa;
·
menor rentabilidad exigida;
·
menor plazo;
·
mejores niveles de servicio;
·
mayor participación pública en excedentes.
12. Solicitud concreta
a gobernadores y alcaldes
Propuesta de decisión
regional
Se solicita a los gobernadores de Quindío,
Risaralda, Caldas y Valle del Cauca, así como a los alcaldes de los municipios
del corredor:
- Conformar una mesa regional de estructuración pública.
- Suscribir un convenio interadministrativo para preparar el Plan
Maestro Vial.
- Solicitar formalmente a la ANI y al Ministerio de Transporte que la
próxima concesión sea estructurada como iniciativa pública.
- Exigir que no se transfiera al concesionario la totalidad del
recaudo ni de los sobreingresos.
- Crear una fiducia pública receptora de todos los ingresos del
proyecto.
- Establecer una rentabilidad privada limitada y competitiva.
- Destinar los excedentes a obras, reducción tarifaria y beneficios
para las comunidades.
- Incorporar cláusulas de terminación anticipada cuando se alcance el
ingreso o la rentabilidad contractual.
- Publicar íntegramente el modelo financiero.
- Garantizar participación ciudadana desde la prefactibilidad y no
únicamente cuando el contrato esté prácticamente definido.
13. Una concesión
originada por el territorio
El rechazo de la IP Conexión Centro no debe
conducir a esperar pasivamente una nueva propuesta privada. Corresponde a los
gobernadores y alcaldes de los departamentos y municipios atravesados por el
corredor asumir el liderazgo político y promover, junto con la Nación, una
iniciativa pública regional.
Esta alternativa no pretende excluir a los
inversionistas, constructores, operadores o financiadores privados. Su
experiencia y capital pueden seguir siendo fundamentales. Lo que debe
modificarse es el punto de partida y la distribución del valor económico.
El particular puede construir, financiar,
operar y mantener. Puede recibir una remuneración justa y competitiva por el
capital aportado, los riesgos asumidos y los resultados obtenidos. Pero la
carretera, los peajes, la información, la política tarifaria y los excedentes
pertenecen al interés público.
La nueva estructuración debe garantizar que
todo recaudo ingrese a una fiducia transparente; que el concesionario sea
pagado por disponibilidad, calidad y cumplimiento; que su rentabilidad tenga
límites verificables; y que los ingresos superiores a los necesarios para
cubrir inversión, operación, deuda y remuneración sean destinados a nuevas
obras, reducción de tarifas y beneficios territoriales.
No se propone reemplazar el monopolio
privado por una administración pública ineficiente. Se propone una alianza
moderna:
Estado fuerte en la
planeación, el control y el recaudo; sector privado eficiente en la
financiación, construcción, operación y mantenimiento.
Los siete peajes no pueden seguir tratándose
como una renta entregada anticipadamente al originador de turno. Son un activo
económico regional construido durante décadas por los usuarios.
Por eso, la nueva concesión debe nacer del
territorio, estructurarse públicamente, licitarse competitivamente y operar
bajo una regla simple:
Rentabilidad privada
razonable; recaudo, excedentes y utilidad social para la región.
Los gobernadores y alcaldes no deben
limitarse a acompañar el proyecto que otro les presente. Deben definir el
proyecto que sus territorios necesitan y convocar al sector privado para
ejecutarlo bajo condiciones públicas.
El sector privado debe
participar, pero la renta del corredor debe volver al corredor.
Los peajes deben
financiar las obras, no convertirse en una utilidad sin límite.
Treinta años de peajes
merecen una concesión originada por el territorio, controlada por lo público y
ejecutada con la mejor capacidad privada.
XXII.
CONCLUSIÓN GENERAL DE LA
AUDITORÍA
La comparación entre el Contrato de
Concesión No. 0113, la APP Vías Bicentenario, la IP Conexión Centro y otros
proyectos concesionales recientes del país permite concluir que el corredor La
Paila–Armenia–Pereira–Manizales posee una importancia estratégica, una demanda
consolidada y una capacidad económica muy superiores a las reflejadas en una
propuesta limitada a inversiones cercanas a $2,58 billones.
La evolución de las iniciativas demuestra
que el corredor no requiere únicamente conservación, rehabilitación o algunas
obras aisladas. Necesita una transformación integral que resuelva los faltantes
acumulados durante décadas: dobles calzadas inconclusas, accesos municipales
inseguros, variantes urbanas, intercambiadores, vías de servicio, corredores
logísticos, problemas geotécnicos, conexiones metropolitanas, infraestructura
ambiental y soluciones de seguridad vial.
Los ejercicios financieros realizados por la
Veeduría, construidos a partir de la información pública disponible, indican
que los siete peajes existentes representan un activo económico de gran
magnitud. Aunque la ausencia del modelo financiero oficial impide fijar una
cifra definitiva, los análisis de recaudo, valor presente, estructura de costos
y comparación con otras concesiones justifican que la nueva estructuración
evalúe una capacidad aproximada de entre $7 y $10 billones en inversión física,
dentro de un Plan Maestro Regional que podría alcanzar una escala total aún
mayor mediante aportes públicos, fuentes complementarias y reinversión de
excedentes.
Este rango no se presenta como una
conclusión contractual definitiva, sino como una hipótesis técnica que debe ser
sometida a verificación mediante estudios independientes, transparentes y
auditables. La principal conclusión financiera de esta Auditoría no consiste en
afirmar anticipadamente una cifra inmodificable, sino en demostrar que la
inversión identificada en la IP rechazada no puede aceptarse como el límite
económico natural del corredor.
La comparación con proyectos como El
Estanquillo–Popayán, Buga–Buenaventura, Accesos Norte II, la Nueva Malla Vial
del Valle del Cauca y las concesiones del Pacífico demuestra que el Estado
colombiano estructura inversiones de gran escala cuando las condiciones
técnicas, territoriales y estratégicas lo justifican. También demuestra que la
longitud de una vía no es el único factor determinante de su costo: deben
considerarse la topografía, los túneles, los viaductos, los predios, las
intervenciones urbanas, los riesgos geológicos, el tráfico, el nivel de
servicio y el alcance real de las obras.
No obstante, la Auditoría encontró una
diferencia preocupante en materia de transparencia. La APP Vías Bicentenario
permitió conocer indicadores relevantes de su estructura económica, mientras
que la documentación pública de la IP Conexión Centro no ofreció un nivel
equivalente de desagregación sobre CAPEX, OPEX, mantenimiento, reposiciones,
financiación, impuestos, matriz de riesgos, TIR, VPN, WACC, ingresos esperados,
remuneración del capital y distribución territorial de las inversiones.
Esta carencia impide que la ciudadanía, las
autoridades territoriales y los organismos de control puedan verificar de
manera independiente:
- cuánto se recaudaría realmente durante la concesión;
·
cuánto costaría operar y mantener el
corredor;
·
cuánto se destinaría a obras;
·
cuánto correspondería a costos financieros;
·
cuál sería la rentabilidad del
inversionista;
·
qué riesgos asumiría efectivamente el
particular;
·
y qué proporción de los excedentes volvería
al territorio.
Por esta razón, todo proyecto financiado
principalmente con peajes debe estar sometido a un estándar reforzado de
transparencia financiera y contractual. Antes de cualquier adjudicación deben
publicarse, como mínimo:
·
el modelo financiero integral;
·
el flujo de caja anual;
·
la desagregación completa del CAPEX y el
OPEX;
·
los costos de mantenimiento rutinario,
periódico y de reposición;
·
la estructura de deuda y capital;
·
la matriz de riesgos;
·
la TIR del proyecto y del inversionista;
·
el VPN y el WACC;
·
los escenarios de tráfico y recaudo;
·
el presupuesto por unidades funcionales;
·
la localización territorial de las
inversiones;
·
y los mecanismos de distribución de
sobreingresos.
Pero la conclusión de esta Auditoría no se
limita a exigir mayor información. También propone cambiar el origen y la
gobernanza de la futura concesión.
El rechazo de la IP Conexión Centro debe
conducir a que los gobernadores de Quindío, Risaralda, Caldas y Valle del Cauca,
junto con los alcaldes de los municipios atravesados por la vía, promuevan ante
la Nación una iniciativa pública regional para la estructuración del nuevo
corredor.
No se propone excluir al sector privado. Los
constructores, operadores, bancos e inversionistas pueden seguir desempeñando
un papel fundamental en la financiación, ejecución, operación y mantenimiento
de las obras. Lo que debe modificarse es la distribución del poder económico y
contractual.
La región y el Estado deben definir primero:
·
cuáles obras son necesarias;
·
cuál es la inversión mínima aceptable;
·
cuál es la tarifa razonable;
·
cuál debe ser el plazo;
·
qué rentabilidad puede reconocerse;
·
y cómo se repartirán los excedentes.
Después, el sector privado deberá competir
para ejecutar ese mandato público.
La fórmula propuesta es clara:
Planeación pública, competencia privada,
recaudo transparente y excedentes reinvertidos en el territorio.
Todo el recaudo debería ingresar a una
fiducia o patrimonio autónomo con destinación específica, trazabilidad
permanente y control público. Desde allí se pagarían la operación, el
mantenimiento, el servicio de la deuda y la remuneración contractual del concesionario.
La rentabilidad privada debe ser suficiente
para atraer capital y experiencia, pero también razonable, conocida y limitada.
Cuando el concesionario haya recuperado su inversión, sus costos eficientes, su
financiación y la rentabilidad pactada, los ingresos adicionales no deberían
transformarse automáticamente en utilidades privadas indefinidas.
Los sobreingresos derivados del crecimiento
del tráfico deben destinarse prioritariamente a:
·
nuevas obras;
·
reducción o estabilización de tarifas;
·
tarifas diferenciales para residentes;
·
mantenimiento extraordinario;
·
seguridad vial;
·
protección ambiental;
·
accesos municipales;
·
y mejoramiento de las conexiones regionales.
La nueva concesión también debe incorporar
mecanismos de terminación anticipada o reducción tarifaria cuando se alcance
antes de tiempo el ingreso o la rentabilidad contractual.
En síntesis, la Auditoría concluye que el
corredor del Eje Cafetero no debe ser nuevamente estructurado como una simple
oportunidad de explotación privada de siete peajes maduros. Debe convertirse en
un verdadero proyecto público de transformación regional.
La discusión no puede reducirse a cuánto
está dispuesto a invertir un originador privado. Debe comenzar por establecer
cuánto cuesta resolver las necesidades del territorio y cuál es la combinación
más eficiente de peajes, capital privado, aportes públicos y fuentes
complementarias para financiarlas.
El sector privado puede construir,
financiar, operar y mantener. Pero la política tarifaria, la información, el
control del recaudo y el destino de los excedentes deben permanecer
subordinados al interés general.
Participación privada, sí; apropiación
ilimitada de la renta vial, no.
Rentabilidad razonable para el
inversionista; excedentes y utilidad social para la región.
El privado puede operar el corredor, pero la
renta del corredor debe volver al corredor.
Treinta años de peajes merecen entre siete y
diez billones de inversión física, si los estudios oficiales así lo confirman.
Treinta años de peajes merecen una concesión
originada por el territorio, estructurada con transparencia, controlada por lo
público y ejecutada con la mejor capacidad privada.
XXIII.
NOTIFICACIONES
Recibiré respuesta en el correo
electrónico veeduriaarmeniayquindio@gmail.com
Atentamente,

Luis Alberto Vargas Ballén
CC 1849088
Veedor Ciudadano Ambiental y
Urbanístico
Veeduría Cívica Armenia y Quindío
[1] Metodología
similar a la utilizada por la Contraloría General de la República, el Banco
Mundial y la INTOSAI (Organización Internacional de Entidades Fiscalizadoras
Superiores)

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